Jueves, 27 de junio de 2019
Ciudad Rodrigo al día

La Pasión enlaza sus orígenes con el presente para reivindicar un futuro para esta tierra

Unos niños, hijos algunos de ellos de los primeros actores, fueron los encargados de unir 1993 con 2019

La Plazuela de Herrasti de Ciudad Rodrigo hizo en la noche del Lunes Santo un viaje al pasado, hasta principios de los años 90, para evocar el origen de las emblemáticas representaciones de La Pasión, que están a cargo en la actualidad de la Pastoral Juvenil, el Departamento de Evangelización y Nuevas Tecnologías, y el renacido Grupo El Manantial, promotor original de las escenificaciones.

Los encargados de unir esos orígenes con el presente fueron un grupo de niños (algunos de ellos hijos de los actores de aquellas primeras representaciones), que aparecieron, para interactuar con Juan Carlos Sánchez, tanto al principio como al final de la escenificación de este año en Ciudad Rodrigo, que quiso ser un ‘revival’ de las primeras ediciones que hubo en Miróbriga en el trienio 1995-1997 (La Pasión se estrenó en 1993 en Martín de Yeltes).

La primera evocación al pasado fue el escenario, la Plazuela de Herrasti, diferente en su composición eso sí respecto a aquella época inicial (hay que recordar que sufrió una importante reforma). Allí se dio cita un buen número de espectadores pese a que la noche pintaba algo fría, aunque al menos sin riesgo de lluvia, después de que durante la tarde sí cayesen dos chaparrones.

 

En lo que respecta a la representación en sí, comenzó como en sus orígenes, con la captura de Jesús en el Huerto de Los Olivos, ‘suprimiéndose’ tanto la entrada en Jerusalén como la Última Cena, que este año se habían podido ver en el marco del acto del pregón de la Semana Santa que ofreció Pablo Moreno en la Catedral de Santa María el pasado 6 de abril.

Como otra novedad, se recuperó el papel de Juan como narrador principal de los hechos, en los que se empleó incluso la Torre de las Campanas de la Catedral, en cuyo ‘balcón’ se escenificó el primero de los juicios de Pilatos. Mientras, en lo que respecta a la crucifixión de Jesucristo y los ladrones, se empleó el adarve de la muralla, bajo un cielo plagado de estrellas.

El final de la representación fue adaptada al presente, recogiendo con una canción el momento de la resurrección de Jesucristo, para lo que se contó con un baile desde el escenario a cargo del nuevo coro de la Pastoral Juvenil y con música desde un escenario adicional, desde el cual se reivindicó para cerrar que todos esos niños y jóvenes actuales protagonistas de La Pasión son “el futuro” de esta tierra.

Para rematar la velada, tomaron la palabra Juan Carlos Sánchez, ideólogo desde los inicios, y el Administrador Apostólico de la Diócesis, Jesús García Burillo, quién, cómo él mismo manifestó, había visto por primera vez en su vida esta Pasión, mostrándose encantado con la misma. El público presente brindó un gran aplauso a todos los participantes, a quienes todavía les queda una representación, que por primera vez en la historia de La Pasión será en Portugal: en la noche del Miércoles Santo actuarán en Marmeliero (Guarda).