Martes, 23 de julio de 2019
Ciudad Rodrigo al día

El Bolsín pasa de la tristeza a la alegría con los homenajes a José Pinto y a la Rondalla III Columnas

También hubo un homenaje a José Ignacio Sánchez en un acto donde el pregón corrió a cargo de José Carlos Arévalo

Minuto de silencio en memoria de José Pinto

(> La información sobre el Triunfador del Bolsín se puede encontrar aquí: https://salamancartvaldia.es/not/202758/pacense-alejandro-rivero-confirma-quinielas-adjudica-bolsin-2019/; mientras que el pregón íntegro de José Carlos Arévalo se puede leer aquí: https://salamancartvaldia.es/not/202754/pregon-integro-jose-carlos-arevalo-para-bolsin-taurino/).

El Teatro Nuevo Fernando Arrabal acogió a última hora de la tarde del Jueves de Casetas el acto que celebra cada año el Bolsín Taurino Mirobrigense en la víspera de iniciarse el Carnaval, que incluye la proclamación del Triunfador del Bolsín y el pregón de la institución. Este año, ese acto fue un reflejo “de la vida”, en el que se pasó de la tristeza inicial a la alegría final, como señaló a la conclusión su presentador, Alfredo Ramajo, por todo lo que había incluido el mismo.

El caso es que el acto no se limitó a la proclamación y al pregón, sino que incluyó varios homenajes, siendo el  más destacado el brindado al fallecido ganadero de Casillas de Flores José Pinto. Debido a la promoción que había hecho de la institución en televisión, el Bolsín había decidido hacerle este año un reconocimiento, que lamentablemente se ha acabado por hacer a título póstumo.

Ese homenaje se abrió con un solemne minuto de silencio en recuerdo de José Pinto, entregándose a continuación a una de sus hermanas los obsequios que se le iban a haber dado al ganadero. Esta hermana expresó que “es un día muy triste, pero también es un honor recoger este agradecimiento que ustedes le quisieron dar”, añadiendo cuando ya se marchaba ya por el patio de butacas: “Va por José”.

El acto continuó con la proclamación del Triunfador bolsinista (habitualmente esto se hace siempre lo primero, pero la muerte de José Pinto hizo alterar el orden), con el agradecimiento a las ganaderías que han cedido los astados para las tientas, con el recuerdo tanto a los ganaderos (Juan Manuel Criado Miguel, Juan Carlos Martín Aparicio y Domingo Hernández) como a su socio de honor Venancio Blanco fallecidos durante el último año, y con la entrega del premio a la Ganadería de Antonio Palla por haber sido escogido su ejemplar como el mejor de la final de machos del pasado domingo.

A continuación, hubo otro reconocimiento especial para el matador de toros José Ignacio Sánchez Santiago, al cumplirse 25 años de su alternativa y 30 años de su triunfo en el Bolsín Taurino Mirobrigense.

 

El pregón

Tras el mismo, ya fue turno para el pregón de José Carlos Arévalo, corriendo su presentación a cargo del patriarca del Bolsín, Miguel Cid, quién también tuvo un recuerdo para José Pinto. Según lo definió el propio Miguel Cid, José Carlos Arévalo es “un intelectual de la tauromaquia que demuestra que la fiesta de los toros es sobre todo cultura”.

José Carlos Arévalo ofreció una intervención muy erudita, en cuya primera parte habló del origen de la relación entre el hombre y el toro, que viene de tiempos inmemoriales, desde que en la Prehistoria el toro era “un paradigma y un misterio” para el hombre. Desde su punto de vista, la figura del Verraco que hay en Ciudad Rodrigo “plasma en piedra un viejísimo culto taurino”. Además, apuntó que la sacralización del toro “pertenece al culto de las religiones precristianas de la Península Ibérica”.

En el siguiente tramo habló de Ciudad Rodrigo que, según él, “tiene todos los atributos de una población mítica”, ya que “a través de su devenir se pueden verificar los ciclos decisivos que configuran la historia de España”: la romanización, la repoblación castellana, las guerras comuneras, la existencia y expulsión de una potente comunidad judía, el regreso de los conversos, la guerra hispanoportuguesa, la conquista de América, la Guerra de la Independencia y la Guerra Civil.

Para el pregonero, desde Ciudad Rodrigo “se puede divisar toda la historia de la nación”, por lo que considera “congruente” que en ella “se divise y escenifique anualmente el origen y la evolución de la tauromaquia, un juego del hombre y el toro que nace en la península en el principio de los tiempos y que continúa vigente en nuestros días”.

En esta materia quiso incidir en que el Carnaval comprende “el ciclo completo de los juegos del hombre con el toro: primero el encierro, segundo la capea y, tercero, la tauromaquia en festejos ya reglamentados”, añadiendo que “es la ciudad española que más puntualmente presenta el proceso evolutivo que desemboca en la corrida de toros codificada”.

El siguiente tramo lo dedicó a hablar de los tercios de la lidia, que él transforma en “tres planos: el primero etológico, es una indagación de la bravura; el segundo, dramatúrgico, cuenta la historia del hombre ante el peligro; y el tercero, estético, trata de cómo la destreza deviene en arte”, añadiendo que “el pueblo, autor de la tauromaquia, fue dramaturgo sabio. Invirtió los papeles del hombre y el toro”. Para cerrar esta parte incidió en que en la tauromaquia “no triunfan ni el hombre ni el toro, sino el toreo y la bravura que ambos representan”.

Para cerrar, hizo un alegato a favor de la dehesa salmantina frente a los campos de otros muchos países europeos donde “no verán un solo bovino en libertad”. Frente a ello Ciudad Rodrigo es “culta y señorial capital agropecuaria en el campo bravo de Salamanca”. En materia taurina, volvió remarcar que las fiestas mirobrigenses “nos llevan a los orígenes del toreo, viven su presente y nos anuncian su futuro”. Por último, quiso dedicar el pregón a Santiago Martín ‘El Viti’, Juan Ignacio Pérez-Tabernero y Miguel Cid.

Concluido el pregón, llegó el último homenaje de la noche, a la Rondalla III Columnas, por su 75 Aniversario. Los murguistas atravesaron el patio de butacas para subir al escenario, donde recibieron un obsequio del Bolsín, interpretando dos canciones, una el pasodoble dedicado a la propia institución bolsinista y el Forastero.

Pese a todo lo que contuvo el acto (que empezó 10 minutos tarde porque el novillero Álvaro Burdiel había leído en un sitio que empezaba a las 20.30 horas y llegó al Teatro a las 20.00 horas en punto, teniendo que cambiarse a toda prisa), fue ‘breve’, durando una hora exacta.