Jueves, 20 de junio de 2019

La trastienda de los bocatas

Operación Bocata de Manos Unidas

 

Dentro de dos días, concretamente el día 28, como cada año, se celebra la “OPERACIÓN BOCATA” en favor de MANOS UNIDAS de Salamanca. Miles de personas, sobre todo escolares, comprarán un gustoso bocadillo de embutido, fiambre o queso y colaborarán con su aportación económica a sufragar uno de los proyectos de esta organización, que desde hace muchísimos  años ayuda a mejorar la vida de pueblos más desfavorecidos. En esta ocasión el dinero irá destinado a un proyecto de mejora agrícola de la República del Congo.

 Es fácil adivinar el contenido de los bocatas elaborados con 439 kilos de  productos, que generosamente donan más de noventa empresas de ámbito local, provincial y regional, pero este año nos gustaría que cada persona que adquiera un bocadillo supiera lo que  hay en la TRASTIENDA.  Concretamente en la de la empresa LONYPACK. A ella llegan las donaciones de todos los productos y una vez recibidos, tres colaboradoras de oro, con sus propias manos, son las encargadas de retirar una a una las tripas que envuelven las delicias de los embutidos. Me comentan que es una tarea dura porque en ocasiones están muy adheridas y cuesta mucho esfuerzo. Este año han estado durante tres días realizando una labor imprescindible para que más tarde los 18.000 bocatas estén en condiciones óptimas de consumo. Sus cuerpos doloridos por el esfuerzo, se recuperan cuando ven finalizado este duro trabajo.

A esta primera colaboración sigue el loncheado que lo realiza LONYPACK y lo mantiene en las cámara hasta el día antes de la elaboración de los bocadillos. Al unir estas dos tareas imprescindibles, nos damos cuenta que para obtener esos deliciosos manjares se dedica mucho esfuerzo, pero sobre todo una enorme dosis de generosidad, como la que aportan los voluntarios que con sus furgonetas o coches trasladan el día 28 de febrero los bocatas desde el colegio de Los Trinitarios,( que ceden su gimnasio para la elaboración) a todos los centros escolares. Estas personas emplean parte de su tiempo  de trabajo por apoyar una buena causa y es de agradecer, sobre todo la respuesta tan inmediata y generosa.

La operación Bocata aglutina a gran número de voluntarios que ese día madrugan a las seis de la mañana para  elaborar los bocadillos y que todo llegue a su hora. Una gran cadena de manos de todas las edades, desde jóvenes a personas octogenarias, se ponen en acción, una acción que culmina con una dosis de amor por los demás y que no se puede pagar más que con el agradecimiento.

Desde estas líneas agradecemos a todas las personas que con su aportación desinteresada hacen posible que cada año se cumplan los sueños y una parte del planeta mejore su calidad de vida.