Jueves, 23 de mayo de 2019
Las Arribes al día

Stop Uranio recurre la sentencia contra la denuncia al Ayuntamiento de Retortillo por la tala de encinas

El Juzgado Contencioso-Administrativo de Salamanca desestimó la demanda por entender que la tala realizada por la empresa Berkeley no requería de más autorización que el informe de impacto ambiental

Berkeley taló 1.800 encinas sin tener los permisos para construir la mina

La Plataforma Stop Uranio ha recurrido al Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León la sentencia del Juzgado Contencioso-Administrativo núm. 1 de Salamanca que desestimó la demanda interpuesta por este colectivo contra el Ayuntamiento de Retortillo por la tala de encinas acometida por Berkeley Minera en ese municipio en la primavera del año pasado.

Conviene recordar que “se arrancaron 1.800 encinas con el objeto de preparar los terrenos para las instalaciones mineras previstas en Retortillo”. Stop Uranio considera que esa actuación necesitaba de Licencia Urbanística de la que carece la empresa minera, por lo que el Ayuntamiento de Retortillo debería haber paralizado la tala y haber restaurado la legalidad urbanística.

Ha transcurrido más de año y medio de la deforestación realizada y Berkeley no ha proseguido las labores de preparación del terreno para acoger las instalaciones proyectadas en Retortillo. A pesar de haber anunciado en repetidas ocasiones que tenían intención de empezar los trabajos de construcción de la mina y planta de Retortillo, “la realidad es que no han podido hacer nada porque no tienen permisos”, señalan desde Stop Uranio. “Carecen de Licencia Urbanística y Autorización de construcción de la planta de tratamiento de uranio, pero el daño irreparable realizado al Medio Ambiente de un espacio protegido es irreversible y ha quedado impune”, añaden.

Asimismo, recuerdan que “cualquier particular que quiera podar encinas sabe que tiene que pedir permiso para acometer esa labor, pero una empresa multinacional puede arrancar casi dos mil árboles centenarios para hacer caja y no pasa nada”.

Sobre la actitud del Ayuntamiento de Retortillo respecto a la actividad de Berkeley en su término municipal, desde la Plataforma aseguran que “ha sido siempre de total colaboración con la empresa minera. Caducó el expediente sancionador que debieran haber resuelto para multar a Berkeley por las obras del desvío de la carretera comarcal SA-322 aduciendo falta de medios, pero han contratado asistencia jurídica para que el destrozo realizado por la tala de encinas no tenga consecuencias”.

Por último, Stop Uranio asegura que seguirá “defendiendo los intereses del Campo Charro a pesar de que se nos condene a pagar los costes de los juicios que promovemos”, al mismo tiempo que señala que “a Berkeley se le ha complicado enormemente su proyecto minero en Salamanca. No ha conseguido avanzar en la obtención de permisos mientras el precio del uranio ha tenido un ciclo alcista en los mercados internacionales, y ahora que ese precio ha comenzado a bajar, y sus acciones en Bolsa están por los suelos, tendrá más difícil poner en marcha las minas de uranio proyectadas”.