Sábado, 28 de noviembre de 2020
Las Villas al día

Varias goteras en la iglesia obligan a una inminente reforma

CANTALPINO | La parroquia busca mecenas y la ayuda económica de los vecinos para poder arreglar en verano la cubierta de este templo declarado Bien de Interés Cultural

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La Iglesia parroquial de San Pedro apóstol de Cantalpino llora por dentro a causa del mal estado que la amenaza. Varias son las goteras que inevitablemente deterioran, tanto la cubierta, como el interior del inmueble a causa de las humedades que estas provocan.

Unos cubos blancos dispuestos en puntos estratégicos evitan que en este invierno especialmente húmedo, el agua caída del cielo se extienda por el suelo del templo y perjudique también a la base de este Bien de Interés Cultural que comenzó a edificarse en el primer tercio del siglo XVI, concluyéndose a finales del XVII, según un tríptico informativo que en su día elaboró Anastasio Fariza, párroco de Cantalpino, documentándose en el estudio del que fuera Cronista Oficial de La Villa y maestro de la localidad, Antonio Gómez.

La reforma para el verano

[Img #567640]El problema radica en que “se han desplazado algunas tejas y placas de onduline” que se encuentra bajo ellas, en palabras de Anastasio Fariza, quien está moviendo los hilos para intentar que este verano se pueda acometer la necesaria reparación, para ello uno de los trámites es contactar con Patrimonio y el otro paso dado ha sido comenzar una recaudación entre las gentes de la localidad que quieren aportar su granito de arena para que esta joya en tierras del Guareña mantenga su esplendor y siga dando cobijo a la expresión religiosa de las gentes de esta localidad.

Donativos de los vecinos

Varias personas ya han aportado su donativo, unos identificándose y otros de forma anónima, de manera que según un listado que se puede observar en la entrada al interior de este edificio religioso ya se han conseguido recaudar más de 6.000 euros. El objetivo es intentar acometer las obras necesarias este verano, según manifiesta el párroco, quien está preocupado por dar solución a este incidente cuanto antes.

La monumental iglesia de San Pedro apóstol de Cantalpino es signo de identidad de esta localidad. Su forma y paredes de piedra de sillería arenisca son reconocidas por cada cantalpinés. Tiene una silueta que todo vecino de esta localidad reconocería desde cualquier ángulo, en parte por tantos recuerdos que trae a quien ha gozado de corta o larga estancia en esta población afamada por sus expertos hortelanos y patatas. Está construida en un [Img #567638]lugar céntrico de la localidad, y según la información antes referida recogida por Antonio Gómez parece ser que la actual iglesia se levantó “en el mismo lugar donde antes se encontraba un templo mudéjar, que se quedó pequeño. Es una construcción de grandes proporciones, aislada en su contorno del resto de edificaciones del casco urbano. A tenor de la descripción realizada por su actual párroco: “El plano de la iglesia tiene una gran nave central, con dos laterales que casi triplican el espacio, un crucero de tres bóvedas y una capilla mayor como cabecera. A sus pies, está la torre con un espacio abovedado que se abre a la nave al que se accede desde la calle por la portada principal”.


Alto valor artístico

En su interior custodia obras de arte muy cotizadas pero sobre todo cargadas de un fuerte valor emocional que comparten gentes de ahora  con generaciones que les antecedieron y legaron este bien concebido para la alabanza y glorificación a Dios.

En el interior de este edificio, al que se puede acceder a través de tres portadas diferentes, la de la torre y las de los laterales lo primero que asombra es su amplitud. Una sensación de grandiosidad que contribuye a generar los “dos arcos formeros de gran envergadura que apoyan en los dos pilares adosados a la torre y a los otros dos pilares del crucero. Mirando al cielo destacan las cubiertas centrales de estilo mudéjar, consideradas de las más interesantes de la zona”, según el informe que realizó Anastasio Fariza.

Este templo vive cada año la devoción popular en diferentes fechas. La primera fiesta destacable es la que realizan las mujeres en el día de Santa Águeda. Pocos días después los quintos sacan en procesión a San Blas. Cada 9 de febrero, las mujeres homenajean con una misa y una ofrenda florar a la Beata Eusebia Palomino, que es un ejemplo de mujer católica. San Isidro labrador no podría faltar entre los santos venerados en esta localidad afamada por sus expertos hortelanos y hábiles agricultores. La fiesta principal se celebra el 15 de agosto, en honor a la patrona de la localidad, la Virgen de la Asunción de la Nuestra Señora. A esta Virgen se la hace una famosa ofrenda florar el día de la víspera.  Este tempo también acoge cada año la celebración religiosa en honor a San Roque.

Jorge Holguera

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