Sábado, 28 de noviembre de 2020
Las Villas al día

Una joya en tierras del Guareña

CANTALPINO | La iglesia parroquial, sobre la base de un antiguo templo mudéjar, es un auténtico tesoro de la arquitectura de los siglos XVI-XVII (GALERÍA DE FOTOS)

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Es el centro arquitectónico de Cantalpino. Principio y final de tantas generaciones de cantalpineses. Un templo que es único, santo y seña de este municipio dedicado a las tareas del campo. Una joya monumental en las tierras del Guareña, el río que divisaba en otra época con orgullo la majestuosa torre de la iglesia. SALAMANCArtv AL DÍA se hace eco de la descripción arquitectónica que realiza la Diócesis y el actual párraco, Anastasio Fariza -a partir del primer y exhaustivo estudio de D. Antonio Gómez-, y al lado de las extraordinarias fotografías de Susana Maldonado, colaboradora de este periódico.

[Img #563603]Declarada Bien de Interés Cultural, la Iglesia parroquial actual está dedicada a San Pedro apóstol y comenzó a edificarse en el primer tercio del siglo XVI, concluyéndose a finales del XVII, en el mismo lugar donde antes se encontraba una mudéjar, que se quedó pequeña.

El plano de la iglesia tiene una gran nave central, con dos laterales que casi triplican el espacio, un crucero de tres bóvedas y una capilla mayor como cabecera. A sus pies, está la torre con un espacio abovedado que se abre a la nave al que se accede desde la calle por la portada principal.

Individualizan las naves arcos formeros de gran envergadura que apoyan en los dos pilares adosados a la torre y a los otros dos pilares del crucero.

El brazo del crucero consta de tres tramos y la capilla mayor, que llevan bóvedas de escayola adornadas con aristas, lunetos y figuras geométricas que se complementan con decoración de elementos vegetales.

Las cubiertas de la nave central son de estilo mudéjar, de las que se han perdido más de la mitad. Están consideradas de las más interesantes de la zona. El sotocoro de la torre se cubre con bóveda escarzada de nervios y, el coro, con bóveda de medio cañón con nervios. El exterior del edificio, paredes y torre están construidos en piedra de sillería arenisca.

El templo tiene tres portadas, dos laterales y la de la torre. Ésta última está enmarcada por columnas adosadas sobre alto pedestal que tiene un frontón triangular. En pedestales y a plomo sobre las columnas y vértice del frontón están los denominados “putti”. Se complementa la decoración con elementos renacentistas en el frontón, un tondo en el tímpano representando a San Pedro y los símbolos del apóstol en las enjutas del arco.

 

Retablos e imágenes

[Img #563607]- Presbiterio. Retablo mayor, de estilo barroco, con elementos rococó, realizado por los maestros Francisco Cossío y José García, tallistas de la ciudad de Salamanca, en el año 1777. En la hornacina de la calle central está la talla de San Pedro. Completan el retablo las de San Antón, S. Lorenzo y Santa Bárbara. Proceden todas del mismo autor o taller, aunque ignoramos su nombre.

- Nave del Evangelio. En la pared lateral retablo barroco de San Francisco, dorado y policromado. En las hornacinas, una pequeña talla del niño Jesús y otra de San Francisco. Las tallas y el retablo son de la segunda mitad del siglo XVII.

En la cabecera de la nave, otro retablo barroco de hornacina, dorado, en cuyo centro está la imagen de la Virgen María. En la hornacina del ático, lienzo de la Asunción de la Virgen, copia quizá de un original de Rubens. El retablo fue realizado en 1703. En una hornacina practicada en la pared lateral se encuentra una talla de S. Sebastián, de gran clasicismo. Obra manierista de finales del siglo XVI.

- Nave de la epístola. Se encuentra colocado el retablo de S. Bartolomé. De estilo barroco, fue realizado en 1714. En las hornacinas de las calles laterales hay esculturas de S. Antonio y Santa Gertrudis, de la misma época.


[Img #563604]En la pared lateral tenemos tres retablos. El primer retablo, jaspeado y marmoteado, es de finales del siglo XVIII. Lleva pilastras con capiteles compuestos que tienen un frontón triangular del más claro neoclasicismo. El gran lienzo, para el que se fabricó, representa el martirio de San Sebastián. La obra, fechada en Roma en 1786, es de Francisco Agustín, que debió de pertenecer al círculo de S. Conca. Es donación de D. Sebastián Piñuela, natural de Cantalpino.

A continuación, se encuentra un pequeño retablo enmarcando el lienzo que representa a la Beata Eusebia Palomino, religiosa Salesiana, hija del pueblo. Es obra moderna del pintor Manuel Parreño Rivas. El retablo se ha realizado a partir de los restos de uno antiguo y ha sido compuesto y dorado por dos miembros de la comunidad parroquial.

[Img #563606]El otro retablo, de mediados del Siglo XVIII, es barroco, con hornacina trilobulada, todo él dorado. Preside el retablo el Cristo de la Custodia, una hermosa escultura del siglo XV.

 

Vida parroquial

La fiesta principal es la que se celebra en honor de la Asunción de la Nuestra Señora, que es la patrona del pueblo, el 15 de Agosto. La víspera tiene lugar una hermosa ofrenda floral en la que participan con gran devoción todos los cantalpineses.

También se celebran San Roque, San Isidro, San Blas (fiesta de los quintos), Las Águedas y la fiesta en honor de la Beata Eusebia Palomino.

Diversos grupos parroquiales animan la vida de la comunidad. Entre ellos, se creó una junta parroquial compuesta por hombres y mujeres, que impulsan y canalizan todas las acciones encaminadas a conservar y restaurar la Iglesia.

Anastasio Fariza, Párroco

Obispado de Salamanca

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