Denuncia cómo la burocracia y la gestión basada en "números" restan tiempo a los alumnos, así como la complejidad de la docencia multinivel, defendiendo la vocación y la empatía como pilares fundamentales.
La comunidad, que no necesitó una orden de evacuación para ponerse a salvo, vive ahora en un estado de alerta permanente y colabora activamente en la vigilancia y extinción de los rebrotes.