El Mariquelo pondría el aterciopelado sonido de su gaita y tamboril en los actos religiosos presididos por el mayordomo Iván Borrego, momento que daría paso a un convite en la Plaza
Cofundadora de Convergencia Democrática de Cataluña, Marta también fue responsable de la sección deportiva completamente involucrada en la etapa política de su marido.