Devoción, campo y convivencia en una jornada de arraigo compartido
La pedanía mirobrigense de Valdecarpinteros celebró este sábado 25 de abril la festividad del Patrocinio de San José en un clima de concordia vecinal que conjugó, sin estridencias, lo religioso y lo festivo. La cita, anclada en el calendario litúrgico del tercer domingo tras la Resurrección, volvió a convocar a una comunidad que encuentra en estos ritos una forma de afirmación colectiva.
La jornada se abrió con los actos de mayor solemnidad. La iglesia, advocada al santo, resultó insuficiente para acoger a vecinos, ganaderos y agricultores de la zona, reflejo de un tejido social que mantiene vivos sus vínculos con la tierra. A la celebración asistieron el alcalde de Ciudad Rodrigo, Marcos Iglesias; el teniente de alcalde, Ramón Sastre; y la delegada de Personal y 5ª teniente de alcalde, Vanesa García, quienes acompañaron a la mayordoma, Rosa Corchete, figura central en la organización de la festividad.
La eucaristía, oficiada por el párroco Tomás Muñoz Porras junto a Víctor Manuel Sevillano Vicente, adscrito a la parroquia, dio paso a la procesión por las calles del anejo. El cortejo, acompañado por los sones tradicionales de gaita y tamboril, se detuvo en un momento de particular significación: la bendición de los campos y del ganado, gesto que trasciende lo simbólico y remite a una relación ancestral entre la comunidad y su entorno productivo.
De regreso al templo, el ofertorio puso el acento en la participación vecinal antes de dar paso a un vino español, celebrado en un local de propiedad prevada acondicionado para este tipo de encuentros. Este espacio de convivencia, más allá de su carácter informal, refuerza la dimensión social de la jornada.
La tarde amplió el registro de la celebración con propuestas de carácter lúdico dirigidas a un público familiar. Los más jóvenes dispusieron de juegos hinchables durante toda la jornada, en un intento por integrar a las nuevas generaciones en una tradición que aspira a perdurar.
El cierre llegó con la música en directo de Pablo Plaza Matías, cuya actuación puso el broche festivo a un día que, sin aspavientos, reafirmó la vigencia de las celebraciones populares como lugar de encuentro, memoria y continuidad.