Utilizaban una plancha de hierro fundido, que se calentaba en la chapa superior de las cocinas de leña y más tarde de carbón, hasta que a mediados de los años cincuenta del siglo XX fueron sustituidas por las eléctricas
La herramienta de trabajo utilizada era la plancha de hierro fundido, que se calentaba en la chapa superior de las cocinas de leña y más tarde de carbón, hasta que a mediados de los años cincuenta del siglo XX fueron sustituidas por las eléctricas.
Este trabajo requería una cierta habilidad, sobre todo para el almidonado que consistía en mojar la ropa blanca en almidón desleído en agua, para que tuviera cierta rigidez, lo que requería "coger el punto", evitando que "pareciera una tabla".
Un trabajo duro, por las muchas horas que permanecían de pie, sin horarios ni días de descanso y a la vez soportando el calor que la plancha desprendía.
Fotografía: "sin autor" mediados del siglo XX. Fuente: El libro de oro de Salamanca