Domingo, 22 de octubre de 2017
Las Arribes al día

La residencia municipal de mayores, un logro tras 13 años de desvelos

BOADA | Una ayuda de 35.000 euros de la Consejería de Presidencia y la aportación de la empresa contratada para su gestión, permitió adquirir el equipamiento para su apertura

La residencia municipal de mayores de Boada da servicio ya a 19 usuarios / CORRAL

Ni siquiera parece que fue ayer, como suele decirse cuando pasa el tiempo sin enterarnos. Tanto ha discurrido que a su impulsor, Juan Matías Garzón, nada le queda de aquel pelo con el que ‘tapaba sus ideas’. Trece años han pasado desde que recibiera en sus manos el proyecto de la residencia municipal. Entonces su empeño era que los mayores de su pueblo, Boada, llegado el momento no estuvieran desperdigados por la provincia, fuera del pueblo que los viera nacer y lejos de las gentes que vieron cómo se hacían mayores.

Y ese empeño de 13 años de desvelos, sacrificios, trabajo y tesón, hasta casi la obsesión, ha terminado por dar sus frutos. A principios de este año la residencia municipal de Boada recibía a sus primeros ‘inquilinos’, aunque antes su alcalde había tenido que volver a hacer malabares para dotarla del equipamiento necesario. Era el penúltimo dolor de cabeza después de haber finalizado las obras: tener el visto bueno de la Gerencia de Servicios Sociales antes del 6 de agosto de 2016, fecha en la que cambiaría la normativa sobre las características de este tipo de centros geriátricos.

No había tiempo que perder, así que una ayuda de 35.000 euros concedida por la Consejería de Presidencia de la Junta fue determinante para que con otra aportación de la empresa encargada de su gestión permitiese al Ayuntamiento su puesta en marcha, no sin antes hacer frente al último dolor de cabeza: llevar a cabo una reforma del cuarto de calderas y la instalación de placas solares para que el edificio cumpliese la normativa, unas obras que estaba convencido tenía que llevar a cabo en beneficio del bien común aunque le lloviesen las críticas e incluso algo más. Pero no había tiempo para iniciar un procedimiento de licitación con todas las bendiciones.

Tras la supervisión de la Gerencia, “que miraron con lupa”, recuerda el alcalde, hoy Matías Garzón es un poco más feliz después de ver ocupadas las 19 plazas de la residencia, pero además “porque hay ocho mujeres del pueblo trabajando en ella. Como alcalde estoy muy satisfecho”, apostilla. Pero no solo él, las empleadas, usuarios y familiares están felices, contentos y satisfechos con el servicio, un trato familiar en unas instalaciones acogedoras y cuyo funcionamiento solo desprende buenos comentarios.

Aunque abierta a principios de este año, el alcalde ha preferido esperar a las celebraciones del Santísimo, sus fiestas grandes, para inaugurar el centro, un acto que tendrá lugar mañana domingo a partir de las siete de la tarde con la presencia de los procuradores del PSOE, Fernando Pablos y Juan Luis Cepa, después de que varios responsables provinciales del PP hayan justificado su ausencia en problemas de agenda tras su invitación, recordaba el alcalde.