Martes, 26 de septiembre de 2017

Mercado Central; gastronomía, arquitectura y ocio

El ambiente navideño empieza a notarse en el día a día y ya son muchos los clientes que realizan sus pedidos para evitar después las prisas de última hora

Una historia que le avala, un punto de encuentro, un referente arquitectónico a escasos metros de la Plaza Mayor: el Mercado Central de Salamanca es el mercado de abastos más antiguo de la ciudad con más de un siglo de historia, una obra emblemática del arquitecto Joaquín de Vargas Aguirre.

Hoy, la realidad del Mercado Central es que ha pasado a convertirse en una visita obligada en toda ruta turística por la ciudad tras las obras de remodelación que tuvieron lugar en mayo del año pasado. Según explica Víctor Chimpén, gerente del Mercado Central de Abastos, al proyecto que contemplaba las obras de impermeabilización del suelo, el cambio de las tuberías y de la instalación eléctrica, la restauración de las bóvedas, la reforma de los servicios y el arreglo de la fachada exterior, se sumó en su momento el “esfuerzo” de los empresarios del Mercado que quisieron ir más allá y se “animaron” también a reformar sus puestos”, lo que hizo que la imagen del mercado cambiara totalmente. “A nivel visual y estético ha dado un vuelco muy grande, y actualmente da gusto dar una vuelta, pasear y comprar por las instalaciones”, añade.

El Mercado de Salamanca entronca en sus líneas generales con la familia de los grandes mercados, estaciones y pabellones de exposiciones de la primera Arquitectura del Hierro. Con una extensión que supera los 1.760 metros cuadrados.

Sus productos, una distinción de calidad

El Mercado Central de Abastos de Salamanca está dividido en dos plantas en las que se ofrecen cada día centenares de productos donde prima la calidad.

Destacan los  establecimientos con una amplia selección de productos avícolas y conejos, mariscos tanto frescos como congelados, ultramarinos, pescaderías, carnicerías y salchicherías, panaderías con horno propio, fruterías, tienda de regalos, tienda de encurtidos, una tienda de café, lozas y cerámicas y un bar cafetería; así mismo esta parte central posee unos bancos en los que descansar de una ajetreada mañana de compras.

También forman parte del mercado las pequeñas tiendas que se instalan en su fachada sur, entre las que encontramos un kiosco, una peluquería, una joyería, una tienda taurina, un establecimiento de navajas y cuchillos o una empresa de transportes, entre otros.

Así, cada mañana los salmantinos tienen a su disposición los productos con denominación de origen de la provincia de Salamanca y la gastronomía de Castilla y León, como la carne de Morucha, el queso de Hinojosa, el sabroso Jamón de Guijuelo, las lentejas de La Armuña, las alubias de La Alberca o los ingredientes necesarios para elaborar una receta sencilla y sabrosa de la gastronomía salmantina como son las patatas meneás, entre otras.

El perfil del cliente, según explica Chimpén, es un cliente de mediana edad con un nivel adquisitivo medio. Además, el perfil de los empresarios del Mercado ha rejuvenecido en los últimos 10 años, ya que los negocios “han ido pasando de padres a hijos y la media actual de los gerentes roza los 50 años”.

Navidad, oportunidad para duplicar las ventas

Actualmente, los empresarios del Mercado Central ya preparan sus puestos para la llegada de la Navidad y se preparan no sólo para recibir al doble de clientes que cualquier otro mes si no para el acople de producto. “El ambiente navideño ya se empieza a notar. El cliente cada vez adelanta más sus compras por lo que los clientes ya han empezado a hacer sus pedidos y evitar subidas de última hora”, explica Chimpén.

Entre las actividades programadas para estos días festivos en las instalaciones, se realizará un ‘Show Cooking’ para promocionar los productos del mercado y un mercadillo solidario en la planta baja a favor de los niños saharauis.