Domingo, 17 de diciembre de 2017

‘El Silencio’ exhibe con humilde orgullo y un cielo encapotado su sentimiento cofrade  

Los 500 miembros de la Hermandad desfilan en una tarde de Sábado Santo nublada, con las imágenes tapadas por el plástico en algunos gramos a causa de una ligera lluvia de chirimiri, y con el recuerdo a las víctimas del terrorismo en Bruselas

No importó que el cielo estuviera gris, encapotado, que cayera una ligera lluvia de chirimiri por momentos y que las imágenes se taparan con plásticos en algunos tramos. Desde el populoso barrio de Pizarrales, desde su iglesia de Jesús Obrero, la Hermandad del Silencio se abrió a la ciudad de Salamanca para exhibir con orgullo su sentimiento cofrade. Los de la ‘rojinegra’ vivieron una procesión que cambió el recorrido habitual entrando a la plata mayor por el arco del Ayuntamiento y saliendo por Prior.

Pasadas las cinco de la tarde,  la primera cofradía de barrio, integrada por medio millar de hermanos, en su mayor parte residentes de la zona de influencia de la parroquia, pudo  mostrar con su humilde orgullo su Cristo de La Vela, procedente de las Trinitarias y de los talleres de Olot y Nuestra Señora del Silencio de Enrique Orejudo, a sus paisanos de Pizarrales y a los vecinos de Salamanca, que disfrutaron también de los sones de la Agrupación Musical Virgen de la Vega (OJE), acompañados de igual modo por los tambores de la Hermandad y la banda ‘Tomás Bretón’.

Recuerdo a las víctimas del terrorismo en Bruselas

Antes de la salida, el párroco de Jesús Obrero, Jorge García, animó a los cofrades a realizar cumplir con el nombre que les define, a hacer el recorrido en silencio, y honró la memoria de las víctimas del terrorismo en Bruselas con una oración, momento que compartió también  el alcalde Alfonso Fernández Mañueco; el concejal de Cultura, Julio López, y el presidente de la Junta de Cofradías y Hermandades, José Adrián Cornejo.  El primer edil, además de participar  de este momento de reflexión cofrade con la Hermandad 'rojinegra' no dudó en inmortalizar la emotiva salida con la cámara de su celular.

En su alocución desde el altar de 'Jesús Obrero', Jorge García pidió a los hermanos compromiso con la Cofradía y la vida pastoral de la parroquia. “Tenemos que ser la mejor cofradía de Salamanca en este sentido y lo vamos a ser”, afirmó orgulloso, sabedor que esta Hermandad siente sus colores y la esencia fundacional, su implicación con las personas humildes.

Los hermanos de La Vela salvaron eficazmente el escollo de la empinada escalera de su iglesia y las siguientes que acceden a la carretera de Ledesma para dirigirse hacia el corazón de la ciudad. Aplausos y mucha emoción entre los vecinos de este histórico barrio “de condición humilde pero con la más alta de las dignidades”, explican los responsables de la Hermandad del Silencio.

Los colores rojo y negro de sus atuendos lucieron desde la salida de la Parroquia de Jesús Obrero, pasando por Carretera de Ledesma,  Valverdón,  Avenida Villamayor, Plaza de la Fuente, Abajo, Calle de las Úrsulas, Bordadores, Plaza de Monterrey,  El Prior, Plaza Mayor, Plaza del Poeta Iglesias, Quintana, Corrillo, Juan del Rey, Prado, Prior, Bordadores, Cuesta del Carmen, Plaza de la Fuente, Avenida de Villamayor, Valverdón, Carretera de Ledesma e Iglesia de Jesús Obrero. Se trata de uno de los recorridos más largos -y cansados para los cofrades- de cuantos hay en Salamanca.

La Palabra, La Vela y Nuestra Señora del Silencio fueron en volandas con las melodías de los Tambores de la Hermandad del Silencio, Agrupación Musical Virgen de la Vega y Banda de Música Ciudad del Tormes, por este orden.

Hermandad del Silencio

Emblema

Sobre fondo negro se muestra una vela encendida en referencia al nombre de su titular inscrita en una corona de espinas roja.

Hábito

Los nazarenos visten túnica negra, escapulario bordado con el emblema de la Hermandad y capuchón (hermanos de cirio) y esclavina (hermanos de paso y niños) en color rojo.

Historia

Un grupo de amantes de la Semana Santa pensaron en la idea de fundar una nueva cofradía para la ciudad que desfilaría en la tarde del Sábado Santo. Así se redactaron sus estatutos, que fueron aprobados en Junta el 22 de agosto de 1985 y ratificados por el obispo Mauro Rubio el 2 de enero de 1986.

A partir de ese momento la cofradía empezó a buscar una imagen a la que poder dar culto. Se pensó en el Cristo de la Vela existente en la Iglesia de San Sebastián, pero su cesión resultó inviable debido al estado de conservación de la imagen, en la misma iglesia se encontraba el Cristo de la Paz, que ya desfiló con la desaparecida Cofradía de los Excombatientes, pero su cesión fue denegada por el Cabildo a pesar de la disposición favorable del párroco. Se visitaron otras parroquias de la ciudad, sin producirse resultados favorables para la hermandad.

La cofradía supo de la existencia en la Parroquia de Jesús Obrero, en el barrio de Pizarrales, de un crucificado había llegado hasta allí desde el Colegio de las Josefinas Trinitarias debido a la remodelación de su capilla. En aquel momento el párroco estaba pensando en trasladarlo a otra parroquia de la provincia cuando se presentó ante él la Cofradía. Explicado su proyecto la imagen fue cedida a la hermandad, que fijó su sede canónica en la parroquia. Al carecer la imagen de nombre se le llamó Cristo de la Vela, al ser el de la primera imagen en que se había fijado la hermandad para venerar. Desde un principio el barrio se volcó con la nueva cofradía, estando ésta fuertemente arraigada en la parroquia y barrio desde los primeros momentos. En  1990, debido al número de altas se incorporó la imagen de la Virgen del Silencio para ser cargada por mujeres. Dos años antes se había incluido un paso alegórico portado por niños, llamado La Palabra de Dios. 

Imágenes titulares

Cristo de la Vela

Crucificado indocumentado de principios del s. XX procedente del Colegio de las Trinitarias, elaborado en escayola es posible que provenga de los talleres de imaginería de Olot. Desfila en plano inclinado sobre andas de carga interior.

Ntra. Sra. del Silencio

Dolorosa de estilo castellano tallada en 1990 por Enrique Orejudo e incorporada al desfile un año después. Representa a María volviendo del Sepulcro con la mirada perdida y las manos entrelazadas y vacías. Para los colores de su vestimenta se han tomado los de la hermandad, siendo la túnica roja y el manto negro, ricamente estofados ambos. Es portada por turno de carga femenino sobre andas de carga interior.

La Palabra de Dios

Biblia abierta tallada en madera por Enrique Orejudo en 1988. En la página de la izquierda se muestra la rica ilustración de un calvario y en la derecha el texto "Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu". Es portada por niños de la hermandad sobre andas de carga exterior.

Sede Canónica "Parroquia de Jesús Obrero" de Pizarrales

Situada en el barrio de pizarrales, la Iglesia de Jesús Obrero no se encuentra dentro del casco antiguo. Desde hace unos años se pueden visitar las imágenes que procesionan con la Hermandad del Silencio en su capilla.

 

Fotografías: Alberto Martín

Más información:

En el corazón de ‘La Vela’