Lunes, 18 de diciembre de 2017

Eterna es su Misericordia

“Porque ahora, sí, ha llegado su hora, es el tiempo de la Misericordia. Del Amor hasta el extremo”
El Yacente en la madrugada del Miércoles al Jueves Santo | Foto: José Fernando Santos

Las entrañas de compasión y amor de Dios, su eterna Misericordia, es advocación frecuente para las imágenes de Cristo o de María. Esta noche de Miércoles Santo en el Año de la Misericordia, convocado por el Papa Francisco buscando que este rasgo divino renueve las relaciones humanas, en Salamanca sale de la Catedral el Cristo de la Misericordia. Se nos muestra Yacente, sepultado, confiado a la serenidad de la tumba. Es la paz del sepulcro tras el desgarro de la crucifixión, manifestado en el sobrecogedor Cristo de la Agonía Redentora; tras la crueldad del azotamiento, expresado en el portentoso Flagelado de Carmona. Misericordes oculos, los de María, de los que brota un manantial de Lágrimas. Ella es la que nos muestra como nadie la Misericordia del Hijo: “Haced lo que Él os diga”. Porque ahora, sí, ha llegado su hora, es el tiempo de la Misericordia. Del Amor hasta el extremo.

Tomás González Blázquez

Fotografía: José Fernando Santos Barrueco