Sábado, 16 de diciembre de 2017

Las campanas de San Esteban suenan para recordar el drama de la Pasión

La Hermandad Dominicana recupera la meditación de las cinco llagas, se recupera el mismo día que desfilaba la Hermandad filial de Ntro. Padre Jesús de la Promesa

La Hermandad Dominicana ha recuperado en la Iglesia de San Esteban la liturgia de las Cinco Llagas, un acto emotivo y cargado de intensidad. El ejercicio se realizó después de la Eucaristía en la noche de este pasado Lunes Santo con el canto de vísperas y fue acompañada y meditada por representantes de la Hermandad Dominicana, la comunidad de frailes dominicos, el Proyecto Hombre, la Hermandad de Jesús de la Caridad de Calatayud y la Fraternidad Laical de Santo Domingo de Salamanca.

Estuvieron en la celebración el alcalde, Alfonso Fernández Mañueco; el concejal de cultura, Julio López Revuelta; el presidente de la Junta de Cofradías, José Adrián Cornejo García, acompañado por el presidenta de la Hermandad Dominicana, Manuel Toral Franco.

Las cinco llagas es una devoción que puede remontarse al siglo XIII con San Francisco de Asís y las meditaciones de los sufrimientos de la Pasión, resaltados por las experiencias Margarita de Cortona, Enrique de Susón, Brígida de Suecia y de tantos otros santos y místicos de los siglos XIV y XV. Para promover la piedad popular se multiplican adoración las reliquias de la Pasión, espinas, clavos, Sangre de Cristo, etc. La Semana Santa será el tiempo reservado por la Iglesia para el recuerdo del Calvario, cada Viernes Santo, todas las campanas de la cristiandad sonaban para recordar el drama de la Pasión: Viacrucis, devoción de las caídas, las cinco llagas y la meditación de las siete palabras de Jesús en la Cruz. Las cinco llagas será una liturgia que se celebraba después del viacrucis, sobre las tres de la tarde, momento de la crucifixión de Jesús.

Este ejercicio está asociado a la Hermandad de Penitencia de Ntro. Padre Jesús de la Promesa, creada en 1948, cuyo vínculo "dominicano" queda patente en sus constituciones haciendo propias las constituciones de la Hermandad Dominicana. La Hermandad desfilará el Lunes Santo con un crucificado que se encuentra en la Sacristía de San Esteban y un “Ecce Homo”. En el desfile participarán toda la comunidad de frailes del convento, así como la Fraternidad Laical de Santo Domingo, como la cofradía del Rosario. La talla de Jesús de la Promesa, talla del siglo XVII de autor anónimo, restaurada por Damián Villar y Arístedes Mateo, dejará de desfilar en 1974. La Hermandad Dominicana ha querido recuperar el ejercicio piadoso de las “Cinco Llagas”, queriendo rememorar la muerte y la resurrección, el silencio y la meditación de los sufrimientos del crucificado y la salvación de los hombres.

La llaga del píe izquierdo fue meditada por Paulino Fernández Calle, de la Hermandad Dominicana, reflexionando sobre el “desprecio a nuestros mayores”, pone de manifiesto la experiencia y el respeto de nuestros ancianos fundamental para el desarrollo de nuestras sociedades, recuperar la palabra de Jesús “Abba” (Papá) y hacer realidad esa intimidad de Jesús con el Padre.

 La llaga del Píe derecho fue realizado por Fr. Manuel Ángel Martínez Juan, donde ha meditado sobre la “falta de fe en la sociedad actual”, la fe se ha enfriado en Occidente, pero la vemos muy viva en nuestros hermanos de Oriente. ¿Qué valor tiene nuestra ve en nuestros actos cotidianos? Pedimos reforzar nuestra fe, sabiendo que en ella existen momentos de luz y de cruz, momentos de muerte y resurrección.

La llaga de la mano izquierda, la realizó el sacerdote Manuel Muiños, presidente de la Fundación “Proyecto Hombre” de Salamanca; meditando sobre las “desigualdades sociales e injusticias de la sociedad actual”. En la cruz Jesús nos manifiesta un amor a corazón abierto, por la llaga de la mano izquierda entran todos los sufrimientos, pero salen la fe, la esperanza y la caridad. Sale una fe resucitadora, y sur, sin pateras; una caridad que se hace pan partido y repartido.

La llaga derecha, fue desarrollada por Andrés Rodríguez Barcala, vicepresidente de la Hermandad de nuestro padre Jesús de la Caridad de Calatayud hermanada con la de Salamanca. Meditó sobre la “la avaricia de la sociedad actual”, meditando sobre la superficialidad y el ego de un hombre que solo quiere acumular riquezas.

Por último, la llaga del costado, meditada por Juan Antonio Mateos Pérez, de la Fraternidad laical de Santo Domingo de Salamanca, sobre “falta de Misericordia en la sociedad actual”. Disponemos de medios para saciar a tantos hambrientos, para incluir en un mundo habitable a tantos excluidos y desplazados, a tantos abandonados al borde del camino. Debemos empezar por abrirnos a la misericordia, esa  capacidad de identificarnos con el otro y a la vez poder liberar su sufrimiento. Somos muy dados a juzgar y a condenar, es necesario reconocerse necesitados de misericordia, y así poder ver desde el corazón de Dios. Desde aquí nuestro corazón y nuestros ojos se abrirán a todos los olvidados y crucificados del mundo, con los ojos abiertos podremos ayudar a transformar esa realidad. Nos se trata sólo de hacer obras de misericordia, sino ante todo de ser misericordiosos.

Juan Antonio Mateos Pérez

Área Socio- religiosa de SALAMANCArtv al día