La cantautora canaria actuará el próximo 13 de septiembre en la Plaza Mayor, donde presentará su segundo disco, 'El cuerpo después de todo', en una noche que se completará con el concierto de Iñigo Quintero
La cantante y compositora canaria Valeria Castro será una de las grandes protagonistas de las Ferias y Fiestas de Salamanca. Este domingo13 de septiembre, a las 20:30 horas, la artista actuará en el emblemático escenario de la Plaza Mayor. Llega a la capital salmantina en plena gira de su segundo trabajo discográfico, titulado "El cuerpo después de todo". Tras su actuación, la programación musical continuará a las 22:30 horas con el concierto de Iñigo Quintero.
Hablamos con la artista sobre su propuesta musical, su trayectoria y lo que espera de esta cita tan especial con el público salmantino.
Para quienes aún no han descubierto tu música, ¿cómo definirías el universo musical de Valeria Castro?
Creo que mi música nace de la necesidad de entender lo que me pasa. Es un lugar donde caben la fragilidad, la belleza, las dudas y también la esperanza. Intento escribir desde lo más honesto que encuentro en mí, porque creo que cuando una canción es sincera deja de pertenecer a quien la escribe y empieza a formar parte de quien la escucha.
Estás inmersa en la gira de tu segundo disco, El cuerpo después de todo. ¿Cómo está siendo el viaje de este disco y qué te está devolviendo el público en cada concierto?
Lo estoy viviendo con muchísimo agradecimiento. Cada concierto me recuerda el privilegio que supone dedicarme a esto y comprobar que las canciones encuentran un lugar en la vida de otras personas. Esta gira está siendo muy emocionante porque siento que los conciertos están especialmente vivos. Hay algo muy bonito en compartir un espacio donde todos estamos sintiendo al mismo tiempo.
Tus canciones hablan de emociones íntimas, pero consiguen que miles de personas las sientan como propias. ¿Cuál crees que es la clave de esa conexión?
No sé si existe una fórmula. Creo que simplemente intento hablar de aquello que me atraviesa sin adornarlo demasiado. Todos sentimos miedo, amor, pérdida, alegría o incertidumbre, aunque cada uno lo viva de una manera distinta. Cuando una canción nace desde un lugar honesto, es más fácil que alguien encuentre en ella un rincón donde reconocerse.
"Cada concierto me recuerda el privilegio que supone dedicarme a esto"
Vienes de unos años de enorme crecimiento profesional, con reconocimientos, colaboraciones y una gira por España y Sudamérica. ¿Cómo se mantiene el equilibrio entre el éxito y seguir siendo fiel a la Valeria que empezó escribiendo canciones en La Palma?
Intento recordar constantemente de dónde vengo y por qué empecé a escribir canciones. Lo que más me importa sigue siendo el hecho de crear y compartir música. Todo lo demás es precioso y lo agradezco muchísimo, pero procuro no perder de vista que lo verdaderamente importante ocurre cuando me siento delante de un piano o de una guitarra y aparece una canción.
Mirando hacia atrás, ¿hay algún momento en el que sintieras que tu carrera dio un giro definitivo?
Creo que más que un único momento ha sido una suma de pequeños pasos. Cada canción, cada escenario y cada persona que ha decidido escuchar mi música han ido construyendo este camino. Si algo he aprendido es que las carreras no cambian solo por un gran acontecimiento, sino por la constancia y el cariño que se pone cada día en el trabajo.

¿Qué significa para ti subirte al escenario de un lugar tan emblemático como la Plaza Mayor?
Es un regalo. Hay escenarios que tienen una historia que se siente incluso antes de empezar a cantar, y la Plaza Mayor de Salamanca es uno de ellos. Poder compartir mis canciones en un lugar tan bonito y tan cargado de vida hace que el concierto tenga un significado especial incluso antes de que empiece.
"Vivimos en un momento en el que todo sucede muy deprisa y los conciertos siguen siendo uno de los pocos lugares donde compartimos algo irrepetible"
La Plaza Mayor tiene una atmósfera muy especial. ¿Cómo imaginas esa noche?
Me la imagino como esos conciertos que se recuerdan durante mucho tiempo. Cuando un lugar tiene tanta personalidad, todo lo que sucede allí adquiere un significado distinto. Espero que podamos construir entre todos un momento bonito, de esos en los que el tiempo parece detenerse durante un rato.
¿Qué se va a encontrar el público de Salamanca cuando vaya a ver a Valeria Castro en directo?
Va a encontrar un concierto muy cuidado, pensado para emocionar desde la calma y la cercanía. Me gusta que quien venga sienta que forma parte de lo que ocurre sobre el escenario y que las canciones sean un espacio donde poder parar, respirar y compartir un rato juntos. Al final, eso es lo más bonito de la música en directo.
Para quienes todavía estén dudando si acudir al concierto, ¿qué les dirías para invitarles a compartir esa noche contigo en Salamanca?
Les diría que ojalá se animen a venir. Vivimos en un momento en el que todo sucede muy deprisa y los conciertos siguen siendo uno de los pocos lugares donde compartimos algo irrepetible. Cada noche es distinta, porque depende de las personas que la viven. Ojalá podamos encontrarnos en Salamanca y hacer de ese concierto un recuerdo que nos acompañe durante mucho tiempo.