Aceñas de carácter industrial se pueden ejemplificar en la Aceña de la Purísima Concepción en El Pino de Tormes, como continuidad de estos ingenios hidráulicos de origen medieval donde se ha convertido la rueda y corona de transmisión tradicionales de madera en piezas industriales metálicas realizadas, según la placa que se conserva en el edificio, por la Metalurgia del Tormes, empresa salmantina. Normalmente sus ruedas estaban constituidas por dos piezas paralelas redondas de madera atadas con nervios radiales, unidas al eje horizontal, que sirven de apoyo a las palas formadas con tablas transversalmente unidas a ellas, reforzadas con travesaños escuadrados. Las metálicas sustituyen estas piezas de madera por pletinas recortadas, perfiles trabajados y roblonados y palas de chapa.
En ocasiones el nombre o denominación de los actuales molinos nos indica que pudieron ser antiguamente aceñas, incluso localizados junto a cauces de menor entidad, pues no podemos olvidar la variedad, reseñada en los ejemplos romanos, de molinos de rueda vertical cuyo movimiento se realiza con el impulso superior del agua, que cae desde una canalización elevada, aunque este elemento por su mayor fragilidad ha podido desaparecer. Esta variedad permite emplear este tipo de molino de transmisión con un menor caudal, a diferencia de la aceña propiamente dicha instalada directamente e propios cauces. Estos segundos requieren usar la potencia del salto de agua y, por tanto, el establecimiento de una presa o azud en el cauce natural, del que arranca el caz que transporta el agua con menor pendiente que la corriente natural, creando el salto de agua.
El tipo básico de molino más frecuente es el de rueda horizontal o rodezno, de menor potencia que la aceña, que mueve directamente con su eje vertical la piedra. Este tipo de molino se establece vinculado al sistema de extracción anterior del agua de las corrientes naturales, a través de azud y caz, no siendo infrecuente que una serie de molinos aprovechen, si existe caudal y suficiente salto de agua, un mismo caz y azud o derivación.
En el territorio salmantino existe un buen número de molinos de rodezno establecidos aprovechando tanto los demás ríos importantes de su territorio, como el Águeda, el Huebra o el Yeltes, como pequeños cauces de riveras y arroyos. Y desde luego el caudal y régimen irregular de los mismos hace que, en su organización, se empleen sistemas especializados posibilitando y mejorando su posible utilización. Así podemos localizar en este territorio molinos cuyo caz acomete directamente a sus rodeznos, bien por existir un salto significativo de agua, obligando a ejecutar en ocasiones una fábrica de canalización resaltada y elevada del propio terreno.
O bien creando un depósito o balsa que amplía en ancho al propio caz, a fin de acumular agua que es regulada en su uso a través de pequeñas compuertas. Muy frecuentemente estos molinos tenían dificultades para su funcionamiento dada la limitación de los pequeños cauces y su régimen irregular, así no es raro que en el siglo XIX a través del Diccionario de Madoz, tengamos referencias expresas a este problema en distintos lugares salmantinos. Como en el ejemplo del río Borjondo, que más adelante se convierte en el río Francia, donde se reseñan: "5 molinos h. de una piedra que sólo muelen en las temporadas abundantes de agua". O en Martiago donde sus cauces de Agadón y Burguillos se secan en verano si bien "sus aguas dan movimiento á 3 molinos harineros" en el resto del año. O en el río Riofrío en Alberguería donde se da "impulso a dos molinos harineros que solo dejan de trabajar en verano". O en Aldeanueva de la Sierra donde el río Yeltes "da movimiento en el invierno a dos molinos harineros
El caz elevado puede complementarse con una embocadura controlada sobre el rodezno, bien realizado un pequeño canal de fábrica o bien ejecutado en madera que emboca al rodezno, como podemos ver en ejemplos de Brincones, enfocando dicho canal a las paletas del mismo que habitualmente se dota de un sistema para poder elevarlo o bajarlo al apoyarse en una viga, que es levantada con un tirante metálico, regulando la incidencia del agua sobre el rodezno . O en la solución relativamente frecuente de emplear una embocadura en fábrica cilíndrica, como podemos ver en la señal de su arranque superior en el ejemplo de Cepeda donde acomete el caz elevado, cuya forma permite utilizar la fuerza cinética generada por su forma, en lo que se denomina como molino de cubo, aludiendo al cilindro así formado.
Imagenes – Pino de Tormes (Sakamanca)
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