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De leyenda visigoda a patrona: la fascinante historia de la Virgen de la Vega
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REPORTAJE

De leyenda visigoda a patrona: la fascinante historia de la Virgen de la Vega

Publicado 03/09/2026 19:27

Salamanca se prepara para celebrar los días grandes en honor a la Virgen de la Vega, su patrona desde 1610. Los actos centrales incluirán la tradicional novena que se está celebrando en la Catedral Nueva y la XXXVI Ofrenda Floral, que recorrerá las calles del casco histórico el lunes 7 de septiembre a partir de las 19:00 horas.

Salamanca vivirá los días grandes en honor a la Virgen de la Vega con un amplio programa de cultos y actos populares. La venerada imagen románica, que preside el altar de la Catedral Vieja, centra la devoción de miles de fieles que rememoran sus orígenes históricos y su singular valor artístico durante estas jornadas festivas.

La imagen de la Virgen de la Vega se ubica de forma provisional a los pies del altar mayor de la Catedral Nueva para la celebración de su tradicional novena. Este emplazamiento temporal marca el inicio de una de las semanas más emotivas para los habitantes de la ciudad, que se preparan para rendir homenaje a su patrona.

Los actos centrales de la festividad, cuyo patronazgo oficial se remonta al año 1610, vuelven a llenar de color y fervor las calles del casco histórico. La devoción de los salmantinos se mantiene inalterable ante una talla que destaca tanto por su profundo significado espiritual como por su riqueza artística e histórica.

Desde su primer emplazamiento junto al río Tormes hasta su ubicación definitiva en el templo mayor de la ciudad, la imagen ha sido testigo y protectora de los principales acontecimientos históricos de la capital salmantina. Su trayectoria refleja la propia evolución de la identidad local a lo largo de los siglos.

Un periplo histórico marcado por los traslados

La patrona de Salamanca debe su nombre a su primera ubicación, en el monasterio de Santa María de la Vega, situado en la vega del río Tormes. Tras el progresivo deterioro de este templo, la talla fue trasladada a la desaparecida iglesia de San Polo.

Posteriormente, antes de llegar a las catedrales, estuvo colocada en la parte inferior del retablo mayor del Convento de San Esteban, una célebre obra de José Benito de Churriguera. Este tránsito por diferentes espacios religiosos de la ciudad consolidó su culto entre los vecinos.

Ya en el complejo catedralicio, ocupó primero la capilla del presidente en la Catedral Nueva. Más tarde, se decidió colocar la imagen en el retablo de la Catedral Vieja, al considerar que era el lugar idóneo para la patrona, impulsando además la novena y la ofrenda floral.

Su traslado definitivo al altar mayor de la Catedral Vieja se produjo en el año 1904. Anteriormente, en ese retablo se ubicaba la Virgen de la Sede, una pieza del siglo XIV que actualmente se conserva en las salas capitulares del claustro y que sustituyó a otra anterior del siglo XII.

Leyendas y milagros que forjan la tradición

La consagración oficial de la Virgen de la Vega como patrona tuvo lugar en el año 1653, aunque su patronazgo se estableció en 1610. La tradición sitúa el hallazgo de la imagen en el siglo V, durante la ocupación visigoda en la península.

Según la leyenda, un pastor encontró la talla enterrada en la colina de la Vega, donde se ubicaba una pequeña ermita. Se cree que la imagen fue escondida en ese lugar durante la conquista musulmana para protegerla de posibles profanaciones.

El relato popular cuenta que el pastor intentó trasladar la imagen a la ermita en varias ocasiones, pero esta desaparecía de sus manos para volver a aparecer enterrada en el lugar original, lo que se interpretó como voluntad divina para construir allí su santuario.

Asimismo, los salmantinos atribuyen a la Virgen de la Vega la protección de la ciudad durante la Guerra de Sucesión Española en 1706, cuando las tropas invasoras asaltaron la capital y los defensores lograron la victoria bajo su amparo.

De leyenda visigoda a patrona: la fascinante historia de la Virgen de la Vega | Imagen 1

Simbolismo iconográfico y valor artístico de la talla

La figura de la Virgen de la Vega es una talla de estilo románico realizada en madera y revestida con placas de bronce dorado, con una altura de 72 centímetros.

Este revestimiento metálico procede probablemente de los talleres de orfebrería locales que existían en Salamanca desde el siglo XII. Existen ejemplos similares en Europa, como la Santa Fe de Conques en Francia, o en España con la Virgen del Tesoro de Toledo, la de la Sede en Sevilla y la del Sagrario en Plasencia.

El modelo iconográfico responde a una influencia bizantina propia de los siglos XII y XIII, caracterizada por tres aspectos fundamentales:

  • María como trono: La Virgen está sentada en un trono y, a su vez, sirve de asiento para el niño Jesús, actuando como intercesora entre Dios y los hombres.
  • Evolución del modelo: A diferencia de las piezas más primitivas donde el niño se sitúa en el centro, aquí el niño Jesús se coloca sobre la rodilla izquierda, bendiciendo con la mano derecha y sosteniendo un libro con la izquierda como símbolo de sabiduría.
  • La reina y la flor: La Virgen luce una corona y sostiene una azucena con sus brazos abiertos, una imagen de acogida que evoca el propio himno de la patrona.

Este modelo de Virgen sentada dio paso a partir del siglo XIV a las representaciones de pie, como la propia Virgen de la Sede, la Virgen del Pajarito en la Catedral Vieja o la Virgen de la Cabeza en la Catedral Nueva.

Como a cualquier otra advocación mariana, la Virgen de la Vega ve desfilar ante sus ojos a innumerables fieles que le hacen ofrendas y le rezan oraciones pidiéndole que interceda por ellos en sus momentos de dificultad.

Las plegarias de los salmantinos abarcan desde peticiones para que termine la sequía y no se echen a perder las cosechas, hasta ruegos por familiares enfermos o ayuda para superar exámenes académicos. La fe en su patrona se muestra inquebrantable y constante.

Programa de actos y recorrido de la ofrenda floral

El día grande de la patrona se celebra cada 8 de septiembre, una jornada en la que los salmantinos llenan la catedral para rendirle homenaje. No obstante, los actos populares comienzan el día anterior.

La XXXVI Ofrenda Floral tendrá lugar el lunes 7 de septiembre a partir de las 19:00 horas. Este tradicional desfile, organizado por la Asociación del Traje Charro con la colaboración de la Asociación de Floristas y Viveros de Salamanca, partirá de la iglesia del Arrabal.

El recorrido de la ofrenda floral discurrirá por los siguientes puntos de la ciudad:

  • Salida desde la Iglesia del Arrabal
  • Paso por el Puente Romano
  • Paseo del Rector Esperabé
  • Calle Veracruz
  • Calle Libreros
  • Calle Compañía
  • Calle Meléndez
  • Plaza del Corrillo
  • Plaza Mayor
  • Plaza de Quintana
  • Rúa Mayor
  • Llegada a la Plaza de Anaya

Oración tradicional a la patrona

"¡Oh, Reina y Madre nuestra! Tus cofrades, tu pueblo, tus devotos, unos en persona, otros en espíritu, han venido a tus plantas a ofrendarte el Homenaje de su amor y reconocimientos a tus bondades. Lo han hecho espontáneamente e impulsados por las tristes circunstancias que atravesamos, implorando humildemente tu intersección ante el Padre Celestial para que nos consigas la tan suspirada paz, que al terminar los cultos de este día, que te rogamos aceptes muy gustosa, te dignes escoger para trono tuyo en donde reines como Dueña absoluta por el amor, nunca por el temor, nuestros pobres y humildes corazones. Nuestras glorias y nuestro orgullo santo será el tenerte siempre a nuestro lado en la tierra y poderte glorificar eternamente en el Cielo. ¡Bendícenos a todos, Madre Querida!¡Oh Virgen de la Vega, no nos abandones!"