Septiembre. (Traducción, de dudosa atribución, de María Negroni y Anne Arche)
Entonces las flores se volvieron muy salvajes
porque era principios de septiembre
y no tenían nada que perder
arrojaron sus colores de cualquier
manera por encima del muro del jardín
salpicando el césped empujando sus
salvajes caras desaliñadas por la lluvia roja y naranja
hacia mi ventana sin vergüenza