La Junta de Castilla y León declara la situación de alerta por riesgo de incendios del 3 al 6 de septiembre debido a temperaturas de hasta 37 grados y fuertes vientos. La medida prohíbe encender fuegos, usar barbacoas y utilizar maquinaria inflamable en el monte.
La Junta de Castilla y León ha declarado la situación de alerta por peligro meteorológico de incendios forestales en todo el territorio de la Comunidad. La medida estará vigente desde el 3 hasta el 6 de septiembre ante la previsión de un escenario climático especialmente adverso.
Este episodio adverso viene motivado por la entrada de una masa de aire tropical continental de origen norteafricano. Se espera que este fenómeno eleve las temperaturas máximas hasta valores de entre 35 y 37 grados en la mayor parte de las provincias.
Además del intenso calor, las previsiones contemplan un descenso de la humedad relativa por debajo del 15 % y rachas de viento que podrían superar los 50 kilómetros por hora durante la jornada del sábado, lo que incrementa notablemente el riesgo de ignición.
¿Qué actividades quedan prohibidas durante la alerta?
La declaración de alerta, regulada bajo el Plan INFOCAL, conlleva la aplicación de medidas preventivas estrictas en todos los montes de la Comunidad y en la franja de 400 metros que los circunda. Durante estos cuatro días, quedan suspendidas todas las autorizaciones previas para el uso del fuego.
De manera específica, la administración autonómica prohíbe las siguientes acciones en espacios abiertos:
¿Existen excepciones a las restricciones de maquinaria?
La normativa autonómica establece que la prohibición de usar maquinaria inflamable no afectará a los trabajos de reparación urgente de infraestructuras públicas. Estas intervenciones de emergencia deben comunicarse previamente a los Servicios Territoriales de Medio Ambiente.
Asimismo, quedan fuera de estas restricciones los equipos necesarios para las tareas de extinción de incendios forestales y aquellos usos que cuenten con una autorización expresa y específica para este periodo de riesgo.
¿Cómo debe actuar la ciudadanía ante esta situación?
Desde la Consejería de Medio Ambiente y Energía se hace un llamamiento urgente a la responsabilidad ciudadana para extremar las precauciones en cualquier actividad al aire libre. La colaboración social es clave para evitar negligencias que puedan desencadenar un siniestro.
La Junta recuerda que, ante el menor indicio de humo o fuego en el monte, se debe llamar inmediatamente al teléfono de emergencias 112. Una alerta temprana resulta crucial para que los servicios de extinción puedan actuar con rapidez y minimizar los daños ecológicos.