El salmantino compartía cartel con Curro Díaz y David de Miranda. La terna hacía el paseíllo para enfrentarse a un encierro de la ganadería de Villamarta y dos, el quinto y el sexto, de Román Sorando.
"Hoy he disfrutado toreando a Pelón en Linares", manifestaba el salmantino Marco Pérez, tras su triunfo en tierras de Jaén. La plaza de toros de Linares acogía este domingo una nueva corrida de la Feria de San Agustín 2026, con un cartel formado por Curro Díaz, David de Miranda y Marco Pérez. La terna hacía el paseíllo para enfrentarse a un encierro de la ganadería de Villamarta y dos, el quinto y el sexto, de Román Sorando.
Curro Díaz arranca la tarde cortando una oreja de un deslucido primero
Curro Díaz paseó una oreja del primero de Villamarta, «Mimoso», de 570 kilos, un toro de nulo juego ante el que el linarense se mostró impecable, tratando de extraer todo cuanto tenía un oponente que apenas le ofreció posibilidades. Iván Vicente saludó una ovación tras parear. Curro cerró su actuación con una estocada y cortó la primera oreja de la tarde.
Ovación para David de Miranda tras imponerse a la violencia del segundo
Serio y bien presentado fue el segundo de Villamarta, un toro que desarrolló una embestida brusca y violenta y que apenas concedió opciones para el lucimiento. David de Miranda se mostró aseado y dispuesto en un trasteo esforzado que, condicionado por la falta de calidad del animal, no terminó de cobrar altura. El onubense puso punto final a su actuación con una gran estocada y recogió una ovación, mientras que el toro fue despedido con protestas en el arrastre.
Marco Pérez cortó las dos orejas y el rabo simbólicos del tercero, «Pelón», de Villamarta, de 505 kilos, un toro bien presentado y con una embestida vibrante al que el salmantino supo dominar y cuajar por ambos pitones. Marco tapó con inteligencia la tendencia del animal a salir suelto de los muletazos y construyó una labor brillante, exprimiendo al máximo las buenas condiciones y la enorme duración del ejemplar. La faena fue creciendo hasta desembocar en la petición de indulto, finalmente concedido de manera excesiva pese al buen juego ofrecido por el toro. Marco Pérez recibió las dos orejas y el rabo simbólicos tras su gran actuación y dio la vuelta al ruedo acompañado por el ganadero de Villamarta.
La espada deja sin premio una faena de sello inconfundible de Curro Díaz al cuarto
Curro Díaz recibió primorosamente a la verónica al cuarto de Villamarta, un toro cuya embestida fue perdiendo recorrido y prestaciones conforme avanzó la lidia. El linarense estuvo por encima de su oponente y dejó patente su inconfundible personalidad artística, firmando muletazos templados, bellos y de gran expresión que encontraron eco en los tendidos. Cuando el trofeo parecía al alcance de su mano, dos pinchazos antes de la estocada terminaron por cerrarle la puerta del premio. Curro Díaz fue despedido con una fuerte ovación.
Tres pinchazos dejan sin premio a David de Miranda tras cuajar al buen quinto
David de Miranda cuajó a placer al buen quinto de Villamarta, un toro con importantes posibilidades al que el onubense toreó con entrega y abandono en una faena de notable contenido. La intensidad de su apuesta quedó reflejada en una voltereta, de la que se levantó sin consecuencias aparentes para continuar metido de lleno en la faena. Sin embargo, cuando el premio parecía asegurado, tres pinchazos antes de la estocada echaron por tierra toda posibilidad de tocar pelo.
Marco Pérez brindó el sexto y último toro de la Feria de San Agustín al matador de toros linarense Paco Bautista, para quien sonó la música en un emotivo reconocimiento. El de Villamarta tuvo nobleza y calidad, aunque le faltó transmisión, mientras que el salmantino mostró voluntad de agradar, pero sin alcanzar el acople conseguido con el tercero, al que había indultado. La falta de acierto con los aceros terminó por diluir cualquier posibilidad de premio.
Linares (Jaén). Corrida de toros. Feria de San Agustín 2026. Media plaza.
Toros de Villamarta. Indultado el tercero, «Pelón» de nombre. Y dos, el quinto y el sexto, de Román Sorando.
Fuente y foto: cultoro