Con granizos prematuros, pero bien garridos en algunas zonas, se va escondiendo la temperatura que en otros lugares se convierte en abundantes lluvias, agua que cae con ganas queriendo decir a todos que "la siesta" va tocando a su fin.
El cielo luce sus tonos más grisáceos y serios, adusto colorido, sobrio como un carácter castellano, que en este caso no da tregua, intimidando al sol, haciendo que permanezca arrinconado sin atreverse a dar un estirón.
Casi había olvidado el olor a humedad, a tierra mojada, los tonos de las fachadas cuando las besa la lluvia, los regueros que se forman en las calles buscando desesperadamente alcantarillas por las que desaparecer...
Apenas recordaba ver detrás de las ventanas las gotas deslizarse por los impecables cristales. Ahora se acumulan como pequeños y redondos ojos que vienen a darnos los buenos días y a llamar nuestra atención.
Todo suena a zapato cerrado, a ampolla en el talón, a ausencia del chancleteo veraniego que permitía a nuestros dedos de los pies saludar alegremente a los viandantes.
Las ruedas de las mochilas repletas de libros volverán a acompañarnos en breve, con su traqueteo, en las mañanas nubladas, y los lapiceros de colores pondrán sus más bellas mezclas en los cuadernos infantiles.
Se avecina tiempo de recogimiento al resguardo de un buen libro, al calor de sus páginas, al cobijo de su tejado formado por ambas tapas semiabiertas para frenar los vendavales.
Tiempo interior, asociado sin saber por qué a nostalgia, tiempo de estar con uno mismo y también de planes y novedosas propuestas.
Todo por hacer, un año más, en que la sabia naturaleza irá espaciadamente desempeñando su trabajo: iniciar el ciclo silencioso de la vida que, tras un agobiante verano, nos va preparando para un cambio de estación que augura bellísimas tonalidades.
Mercedes Sánchez
La fotografía es gentileza de José Amador Martín.
La empresa Diario de Salamanca S.L, No nos hacemos responsables de ninguna de las informaciones, opiniones y conceptos que se emitan o publiquen, por los columnistas que en su sección de opinión realizan su intervención, así como de la imagen que los mismos envían.
Serán única y exclusivamente responsable el columnista que haga uso de nuestros servicios y enlaces.
La publicación por SALAMANCARTVALDIA de los artículos de opinión no implica la existencia de relación alguna entre nuestra empresa y columnista, como tampoco la aceptación y aprobación por nuestra parte de los contenidos, siendo su el interviniente el único responsable de los mismos.
En este sentido, si tiene conocimiento efectivo de la ilicitud de las opiniones o imágenes utilizadas por alguno de ellos, agradeceremos que nos lo comunique inmediatamente para que procedamos a deshabilitar el enlace de acceso a la misma.