Como vengo haciendo desde finales de julio seguiré repasando esos mitos griegos con los que según el profesor Pedro José Grande Sánchez, continúa conviviendo con nosotros. Hoy es el turno de Ares, el Marte de los romanos.
Ares es uno de los 12 grandes dioses olímpicos. Hermano gemelo de Afrodita de cuya unión nació Eros. No es la deidad de la guerra justa sino todo lo contrario; representa la guerra en su forma más brutal, sanguinaria y violenta, lo que le supuso el rechazo de los demás dioses, incluidos sus padres Zeus y Hera. También son hijos suyos Fobos, el Miedo y Deimos, el Terror que le acompañan en las batallas como también lo hace Eris, la Discordia.
Todos estos “personajes” siguen habitando en el lenguaje de los nuevos movimientos totalitarios, en mi opinión son los de siempre. Se mueven con agilidad y rapidez por las redes sociales, esas que muchos afirman que son espacios abiertos a la libertad de expresión, lugares donde obtener información, compartir ideas y contrastar opiniones. Dicen que son las nuevas “plazas de los pueblos”, las ágoras griegas de hoy, y así debiera ser, pero lamentablemente no lo es.
Por primera vez en mucho tiempo, la vulgaridad y los insultos personales han dejado de ser tabú. Los prejuicios, el racismo y el sexismo salen de su escondrijo. Las patrañas y teorías conspirativas se convierten en una clave para interpretar la realidad. Comparto esta opinión de Guiluiano de Empoli, sociólogo, ensayista y asesor político francés, extraída de su ensayo “Los ingenieros del caos”.
Estos carroñeros se alimentan de dramas humanos o sociales, catástrofes, accidentes ferroviarios, entadas de inmigrantes, con el reciente caso de Ceuta, para hacer correr por la espesa telaraña de las redes información falsa, mentiras descaradas, bulos; esas son las modernas armas de Ares. No les interesan lo más mínimo las víctimas ni sus sentimientos porque sus discursos totalitarios se construyen sobre la falsedad, la manipulación histórica y la adulteración del lenguaje para envenenar y espolear el enfrentamiento social.
En un artículo publicado Pablo M. Arenas López en Periodismo Alternativo nos da una buena recomendación para enfrentar el auge de estos aspirantes a tiranos: Identificar al neofascista es una tarea muy sencilla: solamente hace falta mantener un debate ideológico con esa persona, y en cuestión de minutos te habrá eliminado de sus redes sociales como un dictador lo hace con sus disidentes.
Las redes sociales se han convertido en una parte importante de nuestra vida cotidiana, nos permiten comunicarnos, compartir ideas y conocer diferentes realidades, pero su mal uso o su uso interesado pueden transformarlas en foros para la propagación de mensajes de odio y discriminación por razón de género, de religión, de cultura, de orientación sexual… protegidos por el anonimato.
Por esa razón la educación en su utilización responsable es fundamental. De nosotros depende decidir qué tipo de espacios queremos construir a futuro y censurar a aquellos que los utilicen de forma inadecuada. Sólo de este modo contribuiremos a crear redes sociales, seguras, humanas e inclusivas.
El profesor Grande Sánchez afirma que: En la esfera política, la polarización extrema y el lenguaje hostil refuerzan la lógica de confrontación. Las redes sociales amplifican la agresión como forma de identidad: se insulta más rápido de lo que se razona, se cancela antes de dialogar.
Ares murió a manos de la diosa Atenea, que no por casualidad es la diosa de la sabiduría y de Diomenes que representa la combinación de la inteligencia práctica y el sentido del honor. Tal vez sean esas las armas apropiadas que debemos utilizar para vencer a estos nuevos seguidores del dios del odio y de la violencia.
La empresa Diario de Salamanca S.L, No nos hacemos responsables de ninguna de las informaciones, opiniones y conceptos que se emitan o publiquen, por los columnistas que en su sección de opinión realizan su intervención, así como de la imagen que los mismos envían.
Serán única y exclusivamente responsable el columnista que haga uso de nuestros servicios y enlaces.
La publicación por SALAMANCARTVALDIA de los artículos de opinión no implica la existencia de relación alguna entre nuestra empresa y columnista, como tampoco la aceptación y aprobación por nuestra parte de los contenidos, siendo su el interviniente el único responsable de los mismos.
En este sentido, si tiene conocimiento efectivo de la ilicitud de las opiniones o imágenes utilizadas por alguno de ellos, agradeceremos que nos lo comunique inmediatamente para que procedamos a deshabilitar el enlace de acceso a la misma.