Por la tarde, un concurso de tortillas volvió a dejar con buen sabor de boca a los potrosos en su fin de semana festivo
Villar de la Yegua despidió este domingo sus fiestas de verano con dos encuentros culinarios que volvieron a reunir a vecinos, familiares y visitantes en torno a la mesa. El principal fue una paella popular a la que se apuntaron alrededor de 470 personas, dispuestas a compartir conversación y mantel en una jornada de confraternización que puso el punto final a varios días de celebraciones.
La recientemente rehabilitada Panera apenas pudo contener la marea de lugareños y visitantes congregados para la ocasión. Muchos optaron por extender las mesas hacia las calles adyacentes, donde la sombra de las fachadas se convirtió en improvisado refugio frente al sol. El pueblo entero se transformó así en un comedor al aire libre, con el aroma del arroz flotando entre las conversaciones y las risas, mientras la jornada avanzaba con ese pausado espíritu de convivencia que acompaña a las celebraciones populares.
La tarde también estuvo marcada por lo culinario con un concurso de tortillas que volvió a poner a prueba la pericia de los potrosos entre fogones. Una vez presentadas, las distintas elaboraciones fueron degustadas por el público, que tuvo además la difícil tarea de decidir cuál merecía el reconocimiento como mejor tortilla, en una elección que no resultó sencilla ante el nivel mostrado por los participantes.
Como colofón festivo, la orquesta Kronos se encargó de amenizar las últimas horas de unas fiestas que dieron comienzo oficialmente el pasado jueves con el pregón de peñas y que, durante los días siguientes, fueron sucediéndose entre actos solemnes, capeas populares, un concurrido encierro infantil y un vistoso y emocionante Encierro a Caballo, además de otras propuestas destinadas a vecinos y visitantes.
De esta manera se cerraron las fiestas veraniegas de Villar de la Yegua, alrededor de una mesa que, como suele ocurrir en estas ocasiones, sirvió no sólo para compartir los últimos platos de la celebración, sino también para comenzar a poner la mirada en el futuro. Entre sobremesa y sobremesa ya se hablaba de las actividades del próximo año y, más cerca en el calendario, de alguna de las citas que volverán a reunir a los potrosos en torno a las fiestas navideñas.