El mandatario, que lleva años en el club, ha dado un paso al frente al convertirse en el relevo de Roberto Martín tras una década en el cargo
El relevo en la presidencia de la Unión Deportiva Santa Marta ya se ha materializado. Manuel Sánchez ha asumido el cargo tras una década con Roberto al frente de la entidad del alfoz. En sus primeros días como máximo mandatario, el nuevo presidente ha repasado la actualidad del club, los objetivos deportivos y la situación económica e institucional en una entrevista donde ha dejado claros los pilares de su nuevo proyecto.
El cambio en la cúpula directiva se ha producido de forma natural. "Roberto ya llevaba 10 años y estaba ya cansado, quería dar un paso al lado", ha explicado Sánchez sobre los motivos del relevo. Ante esta situación, ha señalado que "de las opciones que había para posicionarse, me ha tocado a mí". La nueva junta directiva ha quedado conformada por 13 personas, tras un proceso en el que "han salido varias personas y han entrado seis".
A pesar del cambio de rol, el día a día del nuevo presidente no ha sufrido grandes alteraciones por el momento. "Ahora mismo, por ahora no hay diferencia", ha asegurado. Su labor se ha centrado en ayudar en las gestiones cotidianas: "Estamos preparando la campaña de socios, el primer equipo, los coordinadores ya tienen preparadas las plantillas de fútbol 11 y fútbol 7". Además, ha indicado que ha dejado aparcada la parcela de patrocinios hasta septiembre, asumiendo ahora nuevas responsabilidades como las reuniones con las familias de los jugadores.
Uno de los puntos clave a corto plazo ha sido el lanzamiento de la campaña de abonados, prevista para el día 24. La directiva ha tomado una decisión importante respecto a las cuotas. "Congelaremos precios, porque me parece que está todo subiendo y yo creo que podemos aguantar un pelín nosotros", ha afirmado Sánchez. Además, ha adelantado que el equipo juvenil y la segunda unidad tendrán "unos costes muy inferiores, simbólicos, básicamente".
En el plano puramente deportivo, tras firmar el mejor año en la historia del club, la ambición se ha mantenido intacta. "Este año el objetivo es luchar por el playoff seguro", ha aseverado el presidente, aunque ha matizado que "en fútbol no tenemos nada seguro". La mirada también se ha puesto en cotas más altas: "Si alguien se despista de los dos o tres más potentes del grupo, toca intentar el asalto a la Copa del Rey".
Para lograr estos objetivos, la continuidad del bloque y del cuerpo técnico encabezado por Mario Sánchez ha sido fundamental. "Eso es lo más importante, porque nosotros ni tenemos capacidad para fichar 20 jugadores nuevos, eso sería inviable, y esos equipos suelen salir mal", ha reflexionado. La filosofía del club se ha mantenido clara: "La base tiene que ser siempre que puedas mantener la estructura, aunque algún jugador se vaya, y las personas que vengan vean el proyecto de una forma agradable y sumen".
El Santa Marta ha recibido recientemente una gran noticia con la homologación de sus instalaciones por parte de la FIFA. En este sentido, Sánchez ha querido agradecer la labor del consistorio: "El Ayuntamiento se ha encargado de todo, nosotros estuvimos varias veces en reuniones presenciales, en consultas, pero el Ayuntamiento se ha hecho cargo de todo". Ha calificado la actuación como "un desembolso económico enorme".
Respecto a la identidad del club, el presidente ha reconocido que son "un híbrido". "Nosotros, como la mayor parte de clubes de formación, nos tenemos que nutrir de cantera, y tenemos que hacer altas para ir dando pasitos hacia adelante", ha detallado. Ha confesado que si pudieran salir con once canteranos lo harían, pero "ahora mismo esos once canteranos a lo mejor no te permitirían ya no luchar por el playoff, sino por mantener categoría".
El reto principal que se ha marcado a medio plazo ha sido "darle una sostenibilidad económica al club y empezar a hacer mejoras estructurales". El presupuesto para esta temporada "va a rondar los 500.000 euros". Sánchez ha incidido en la dificultad de crecer en una "ciudad dormitorio" sin la masa social de una capital de provincia. Su visión de futuro ha sido clara: "Que los jugadores, los niños, la base, tenga que pagar menos, porque el fútbol se está volviendo elitista, los gastos están disparadísimos".
El nuevo presidente también ha querido ser transparente respecto a las cifras reales de apoyo social. Aunque el club puede mover entre 800 y 900 carnés sumando empresas patrocinadoras y los padres de los 378 jugadores que conforman la base, los números de abonados individuales son más modestos. "Socios reales el club tiene muy poquitos [...] reales, digamos, de cuota, no llegaremos a los 150, y a todos los clubes pasa lo mismo", ha sincerado. "Yo creo que se hinchan las cifras por decir, oh, mira, qué socios tenemos. Ya, pero reales, ¿cuántos?", ha reflexionado.
En el plano personal, Sánchez ha explicado cómo ha vivido el cambio de delegado a presidente durante los partidos, como se ha podido ver en el reciente amistoso ante el Tordesillas. "La diferencia es irme siempre ya a la grada", ha comentado, aunque ha seguido viajando con el equipo en autobús para "resolver cualquier circunstancia" y dejar que el cuerpo técnico "se dedique a lo deportivo".
Finalmente, ha confirmado que su etapa al frente del conocido proyecto Futormes con el Montemar, que arrasaba en el fútbol modesto, se ha cerrado definitivamente a nivel local tras diez años. "Ahora mismo no puedes estar en dos sitios a la vez, es inviable", ha sentenciado. Sobre su futuro en el Santa Marta, ha dejado claro que su mandato tiene fecha de caducidad: "Va a ser cíclico, he estado tres o cuatro años de directivo, ahora me toca la presidencia cuatro años y luego ya veremos. Yo no soy de las personas que va a estar 15 o 20 años, seguro".