La Universidad de Salamanca y la de Burgos han sido seleccionadas para participar en el programa UniDiversidad de la Fundación ONCE durante el curso 2026-2027
La Universidad de Salamanca (USAL) y la Universidad de Burgos (UBU) participan en el programa UniDiversidad de la Fundación ONCE para el curso académico 2026-2027. Esta iniciativa, cofinanciada por la Unión Europea, busca facilitar la inclusión social y laboral de jóvenes con discapacidad intelectual o del espectro autista a través de planes de formación específicos.
La selección de ambas instituciones académicas de Castilla y León se enmarca en la novena edición de esta iniciativa, que se desarrolla por décimo año consecutivo. El programa cuenta con el apoyo financiero del Fondo Social Europeo Plus (FSE+) a través del Programa de Empleo Juvenil.
En esta convocatoria, un total de 36 universidades españolas han sido seleccionadas para diseñar y ejecutar sus propios programas formativos. El objetivo principal es implicar a los centros de educación superior en la inclusión de un colectivo cuyo acceso a los estudios universitarios es todavía muy reducido.
Los cursos se impartirán a lo largo del próximo periodo lectivo y se centrarán en dotar a los alumnos de herramientas prácticas para mejorar su autonomía personal y sus competencias profesionales.
Las instituciones académicas seleccionadas deberán ofrecer cursos que proporcionen al alumnado una formación universitaria enfocada en mejorar su autonomía, sus conocimientos humanísticos y su preparación laboral. El objetivo es dotarles de las habilidades necesarias para aumentar sus posibilidades de encontrar un trabajo bajo la modalidad de empleo con apoyo.
Asimismo, los programas formativos están diseñados para proporcionar a estos jóvenes experiencias inclusivas y de normalización dentro de la comunidad universitaria, facilitando una formación integral y personalizada que responda a sus necesidades individuales.
Para el curso académico 2026-2027, la Fundación ONCE ha seleccionado a un total de 36 centros universitarios de toda España para el desarrollo de estos programas:
A lo largo de las ocho primeras ediciones de este programa, más de 2.500 jóvenes con discapacidad intelectual han tenido la oportunidad de conocer de cerca la realidad universitaria. Las prácticas laborales incluidas en los planes de estudio han permitido mejorar significativamente su perfil profesional, llegando a traducirse en contrataciones efectivas en diversos sectores empresariales.
La Fundación ONCE destaca que las personas con discapacidad intelectual representan un grupo con especiales dificultades de inserción laboral debido a su bajo nivel formativo previo. Diversas investigaciones demuestran que la formación en competencias profesionales dentro del entorno universitario, respaldada por un título propio, incide de forma muy positiva en su empleabilidad y fomenta un crecimiento mutuo para todo el alumnado.