El empresario afronta una nueva feria taurina marcada por precios asequibles y el protagonismo de los diestros charros
El empresario taurino José Ignacio Cascón continúa al frente del coso taurino de Guijuelo con el compromiso de mantener la excelencia de un serial referente en el mes de agosto. La feria combina este año la presencia de figuras consagradas con una firme apuesta por la cantera salmantina y una política de abonos muy económicos para atraer al público.
La organización de un ciclo taurino de la relevancia de Guijuelo supone un reto de máxima exigencia para sus responsables. El empresario José Ignacio Cascón lleva las riendas de la plaza con una mezcla de responsabilidad y gratitud hacia una afición que le ha brindado su apoyo incondicional durante los últimos años.
El empresario salmantino reconoce que cada edición representa un comienzo desde cero, donde la presión por no defraudar a los vecinos se convierte en el principal motor de su trabajo. Para Cascón, el verdadero éxito de la feria radica en su impacto económico y social en el municipio, logrando que los establecimientos hosteleros locales se llenen de visitantes.
La estrategia de este año se fundamenta en la accesibilidad económica, permitiendo que los aficionados disfruten de combinaciones de gran atractivo sin que suponga un esfuerzo prohibitivo. La colaboración estrecha con el Ayuntamiento de Guijuelo ha resultado clave para diseñar una estructura de precios adaptada a todos los bolsillos.
La expectación generada en esta edición se sustenta tanto en la categoría de los acartelados como en las facilidades de pago. El empresario destaca que nombres como Marco Pérez o Manuel Diosleguarde cuentan actualmente con un enorme tirón mediático y despiertan el interés directo del aficionado charro.
A ellos se suman figuras consolidadas de la talla de Emilio de Justo, Daniel Luque, Borja Jiménez o el rejoneador Guillermo Hermoso de Mendoza. La presencia de estos espadas adquiere un valor especial al combinarse con una política de abonos sumamente competitiva para los cuatro festejos programados.
"Lo que crea mucha expectación es poder comprar un abono para los cuatro festejos por 25 euros", afirma José Ignacio Cascón, quien detalla que el abono de sombra se sitúa en los 40 euros. El objetivo es facilitar que acudir a la plaza no sea “una tragedia económica”.
El diseño de estas tarifas es fruto del trabajo conjunto con el alcalde, Roberto Martín, y el concejal de Festejos, Roberto Hernández. Cascón alaba la implicación de ambos representantes municipales, a quienes define como personas muy cercanas que buscan siempre el beneficio y la felicidad de sus vecinos.
La política de precios incluye facilidades para los más jóvenes, con tarifas reducidas para menores de 15 años y promociones especiales. De este modo, se busca que la asistencia a los toros sea viable económicamente y permita al público consumir además en la hostelería local.
Uno de los pilares fundamentales de la gestión de Cascón es el respeto absoluto a los méritos contraídos sobre el ruedo. El torero que la Asociación Taurina de Guijuelo proclama como triunfador de la feria anterior tiene garantizada su repetición en los carteles del año siguiente de forma automática, como sucede este año con Manuel Diosleguarde.
Además, este compromiso se ejemplifica también en la contratación de Emilio de Justo, autor de la mejor faena del ciclo pasado. El empresario recuerda el gesto del diestro, quien envió a su madre y hermanas a recoger el trofeo al encontrarse toreando en América, demostrando un gran respeto por el municipio.
Asimismo, la feria salda una cuenta pendiente con Borja Jiménez, un torero muy querido por la afición local que no pudo anunciarse en la edición de 2025. "A Borja Jiménez hay que quererlo como persona y admirarlo como torero", manifiesta el empresario, confiando en que vuelva a conectar con los tendidos guijuelenses.
La presencia de profesionales de la provincia es otra de las normas sagradas del serial, garantizando al menos un diestro salmantino por cartel. Cascón celebra el excelente momento que atraviesa la tauromaquia charra, destacando la calidad y variedad de los espadas que actualmente representan a Salamanca en los principales ruedos.

El futuro de la fiesta tiene un espacio reservado en la programación de este año a través de la promoción de nuevos valores. La Escuela de Tauromaquia de Salamanca, dependiente de la Diputación, contará con un protagonismo destacado en una de las jornadas del ciclo de Guijuelo.
Cascón califica a la institución académica como "una joya que hay que apoyar sin fisuras" y resalta la visión de futuro del alcalde de la villa. En este sentido, el empresario muestra una especial ilusión por el cartel que reunirá a los jóvenes novilleros Íñigo Norte y Samuel Berdejo.
En el apartado ganadero, la feria vuelve a confiar de manera prioritaria en las divisas del campo charro, aprovechando la riqueza ecológica de la provincia. “Es de cajón”, explica Cascón, quien añade que “vivimos en la tierra del toro bravo por excelencia”. Lidiar reses de la zona no solo responde a un criterio de identidad, sino que ofrece importantes ventajas logísticas que benefician el rendimiento de los animales.
El empresario explica que el traslado de los toros el mismo día del festejo evita el estrés de los viajes largos y facilita un rápido enchiqueramiento. Este manejo, sumado a la calidad de las ganaderías salmantinas, explica el buen juego que habitualmente ofrecen los astados en esta plaza.
De cara al futuro, Cascón sueña con poder organizar una feria compuesta exclusivamente por toreros salmantinos que ostenten la categoría de figuras del toreo: “¡Qué toreros tenemos en Salamanca! No vamos muy desencaminados al pensar que podemos conseguir una feria taurina con figuras del toreo salmantinas”. El empresario confía en seguir vinculado muchos años a una localidad donde cuenta con grandes amigos y a la que considera su propia casa: “No tengo palabras para expresar tanto agradecimiento. A Guijuelo y a sus vecinos les debo todo”.