Viernes, 14 de agosto de 2026
Volver Salamanca RTV al Día
La otra cara del tímido Sol
X

La otra cara del tímido Sol

Publicado 13/08/2026 15:01

La descarada Luna, pequeña y plateada como un pez, se fue comiendo a bocados la luminosidad del fornido Sol hasta convertirlo en un fino y delicado anillo de luz anaranjada.

La tarde se volvió oscura, la temperatura descendió y permaneció acurrucada, el vuelo de los pájaros se llenó de inquietud extraña y los perros iniciaron sus descentrados ladridos.

Fueron instantes de gloria, alimento de ciencia, alpiste de curiosos, carnaza de medios de comunicación, pasto de ávidos móviles y profesionales dispositivos, destello de ojos incautos...

Fue tan solo un suspiro, una corta duración, algo banal o sublime dependiendo de la narración.

La curiosidad o el disfrute habían hecho desplazarse a huestes de intrigada población, a los de la observación y a los de la voz, a miles de homologadas gafas en ristre, y a hordas de atrevidos imprudentes. Todos expectantes para ver el exclusivo espectáculo.

Ignoro si los pijamas de los niños fueron prestos a acostarse ante la falta de luz.

Si algunos animales volverían a descansar a sus madrigueras...

Si el sol taladraría alguna temeraria retina...

Después, la Dama del Círculo de Nácar, respiró hondo y se fue retirando, abnegada y silenciosamente, en sentido inverso, tras disfrutar de ese puñado de segundos de protagonismo.

Fue disminuyendo el frescor. La temperatura volvió a sentirse empoderadamente veraniega.

La luz, recuperándose de su lividez, poniendo su lengua sobre las montañas.

Ninguna alarma sonó para recordar el inicio de la jornada laboral.

No sé si algún gallo cantaría, despistado, ante ese improvisado e inusual amanecer.

Sólo sé que todo volvió al lugar del inicio.

Pero todo eso que algunos sintieron durante el desparpajo de la Dama de Nácar anteponiéndose al sol, ocurrió magnificado en otra época.

Hace cientos de años, corría el siglo VI, los gases emitidos por tantas erupciones de la Tierra produjeron un ensombrecimiento del Sol.

Aquello no duró un escaso par de minutos.

El cielo perdió su brillo.

Los grados del ambiente descendieron de forma inusual, reduciéndose a dos.

La Dama Luna no recibía el reflejo del Astro Rey, por lo que no se asomaba a los cielos.

Más de un año sin sol, sin calor, sin su brillante luz...

Las plantas se veían privadas de clorofila, no maduraban las cosechas.

Los animales morían sin tener hierba, granos, hojas...

No existía alimento para los humanos...

Tan sólo peste, infecciones, plagas, devastación... La hambruna producía muerte. La población se reducía a la mitad.

Ni las rapaces querían comer los cadáveres, tan privados de todo.

Intento imaginar cómo seria el mundo en tales condiciones que narra la Historia.

Sin electricidad, ni sanidad, ni medios ni medicinas que ahora conocemos: apocalipsis total.

La experiencia que hemos vivido, desposeídos tan sólo unos minutos de sol, nos hace comprender, en una infinitésima parte, lo que pudo ser ese holocausto producido por la naturaleza hace unos siglos.

El Sol, de cuyo asfixiante calor veraniego renegamos, es mucho más que lo que broncea nuestra piel.

Entre otras muchas cosas, el Gran Astro es fuente de vida y energía, alimento de nuestras cosechas, medicina que evita infecciones, regalo para el organismo y, usado con prudencia, manantial de vitamina D para nuestras defensas. Hay que reconocer su valor y agradecer su regalo.

Mercedes Sánchez

La fotografía es gentileza de José Amador Martín.

La empresa Diario de Salamanca S.L, No nos hacemos responsables de ninguna de las informaciones, opiniones y conceptos que se emitan o publiquen, por los columnistas que en su sección de opinión realizan su intervención, así como de la imagen que los mismos envían.

Serán única y exclusivamente responsable el columnista que haga uso de nuestros servicios y enlaces.

La publicación por SALAMANCARTVALDIA de los artículos de opinión no implica la existencia de relación alguna entre nuestra empresa y columnista, como tampoco la aceptación y aprobación por nuestra parte de los contenidos, siendo su el interviniente el único responsable de los mismos.

En este sentido, si tiene conocimiento efectivo de la ilicitud de las opiniones o imágenes utilizadas por alguno de ellos, agradeceremos que nos lo comunique inmediatamente para que procedamos a deshabilitar el enlace de acceso a la misma.