Hasta el domingo puede visitarse en el Casino Obrero una muestra del trabajo de la pintora Paula Almonacid Olleros, que retrata los negocios de Béjar.
Tiene Paula Ao ojos maravillados, abiertos al paseo de la belleza, a la ventana entornada, a la puerta, a la rejería, al paso del tiempo que borda cristaleras de belleza en las calles bejaranas. Sillar de piedra, sinfonía de óxido, madera, balcón y negocio del corazón. Las fachadas exquisitas de esta bejarana por parte de madre y acento andaluz, fueron tan bien recibidas y admiradas que el proyecto “Casas de tinta” no podía quedar en un maravilloso descubrimiento.
Tenía que regresar Paula Ao y esta vez, gracias a la Cámara de Comercio y de nuevo, al Centro de Estudios Bejaranos y al Casino Obrero, para detenerse en los negocios del corazón, en las fachadas de esos lugares que según ella: “Forman parte de los recuerdos de todos los bejaranos, y también algunos, a día de hoy, siguen con las puertas abiertas, puesto que son los que hacen que Béjar siga viva y latiendo con fuerza”.

Delicada retratista de una ciudad por la que siente fascinación, Paula Ao expone hasta el domingo 16 de agosto su paseo por los negocios “de toda la vida”, acompañado de una breve introducción histórica y de la aportación literaria de poetas y narradores vinculados con Béjar. Ese espacio del corazón que la artista recrea minuciosamente, con el aire nostálgico y etéreo de la acuarela, con esa mezcla de figuración y sutileza exquisitamente lírica propia de una mirada ya reconocible.

Charo Alonso: Eres profesora de música, concertista de piano ¿De dónde viene la pintura?
Paula Ao: Efectivamente la música siempre ha estado presente en mi vida en diferentes facetas, como bien dices, pero desde hace algunos años la pintura está tomando bastante fuerza en mi día a día puesto que para mí es el momento de desconexión, de relax. Podría decirse que es mi práctica “mindfulness”. En ese tiempo en el que pinto, mi mente está ahí, en ningún otro sitio, por lo que intento sacar ratitos siempre que puedo.
Ch.A.: Andaluza, tus raíces bejaranas son el origen de este trabajo tuyo ¿Cómo lo empezaste, qué recuerdos te traían los edificios, las fachadas, las casas bejaranas?
P.A.: Supongo que, al vivir en Andalucía, con una arquitectura tan diferente a la que hay aquí, siempre me han llamado la atención el tipo de construcciones de esta zona, además de que este paisaje va ligado a los recuerdos de mi infancia. Por otro lado, las fachadas siempre me han fascinado, porque imagino las vidas que se esconden detrás de ellas. ¿Y cómo empezó el proyecto “Casas de Tinta”? Pues va a sonar a tópico, pero fue en un confinamiento cuando me decidí, encerrada en una habitación 10 días, a hacer un curso online de acuarela para soltarme un poco con esta técnica, así empecé a dibujar fachadas de edificios, que era una idea que me llevaba rondando la cabeza tiempo. Comencé a colgarlas en redes y un miembro del Centro de Estudios Bejaranos, Ignacio Coll, al cual siempre le estaré agradecida, se fijó en ellas y me propuso hacer una exposición. Ahí empezó todo.
Ch.A.: Reflejas de forma figurativa estos lugares ¿Lo haces de memoria, a través de una fotografía, al natural?
P.A.: El boceto lo hago a través de fotografías, ya que estas dos exposiciones las he preparado cuando estaba en Granada. Una vez establecida la estructura principal, me dejo llevar un poco por la acuarela, ella va guiando los detalles finales. En esta segunda muestra, tengo que citar expresamente a Antonio Sánchez, que me ha dado acceso a su maravilloso archivo de fotos antiguas de Béjar sin la cual me habría sido imposible reproducir alguno de los negocios que a día de hoy no existen.
Ch.A.: La acuarela ya de por sí tiene un aire melancólico, pero además, en tu recorrido por los rincones bejaranos también dejas esa atmósfera un poco misteriosa…
P.A.: El aire que tienen los edificios antiguos bejaranos es para mí de una belleza muy sugerente y evocadora, y es lo que intento plasmar al pintarlas. Esta atmósfera se potencia gracias a los textos literarios e históricos que las acompañan. Ha sido un lujo poder contar con la colaboración de impresionantes escritores de la zona, que han reflejado con una maravillosa sensibilidad el aire de este proyecto. Esta combinación de literatura, historia y pintura es lo que hace tan especial esta exposición.
Ch.A.: Vendiste mucha obra en el 2024 y algunos tuvimos que recurrir a internet para encargarte una pieza. Me impresionó mucho el mimo con el que envías tus trabajos, el detalle de la piedra de calma… el cuidado ¿Crees que la originalidad, el detalle único y la cercanía puede ser el nuevo lujo de nuestro tiempo?
P.A.: Desde luego que en la era de la inteligencia artificial, y en un momento donde tenemos acceso a prácticamente de todo en cuestiones materiales, eso lo que nos queda. Hacer las cosas con amor y dedicación hacia aquellos que se interesan por nuestro trabajo.
Ch.A.: Y regresamos a la verdadera protagonista de tu trabajo ¿Por qué Béjar? Vives en una de las ciudades más hermosas del mundo, pero eliges Béjar.
P.A.: Dos ediciones de “Casas de Tinta” después, con más de 40 ilustraciones de edificios bejaranos, y te puedo decir que esta semana paseando por sus calles ya he hecho fotos para empezar a pintar en cuanto vuelva a Granada… No me canso de admirarla. El poso de su historia se percibe en cada rincón, en cada puerta, en cada fachada… es una maravilla.
Ch.A.: El proyecto de los negocios del corazón es verdaderamente hermoso ¿Cómo lo abordaste? ¿Te documentaste previamente para hacerlo?
P.A.: Fue una propuesta que me hizo Carmen Cascón en nombre del Centro de Estudios Bejaranos, a la que no dudé ni un segundo en decir que sí. Entre todos los colaboradores fuimos realizando una lista y, aunque nos hubiera gustado poder plasmar más, seleccionamos un total de dieciséis comercios basándonos en el material que disponíamos, tanto para realizar la acuarela como para escribir los textos que la acompañan. Aquí el trabajo de coordinación y parte de la documentación ha sido una labor excepcional de Carmen. Nuestra idea era hacer un homenaje a los comercios que ya no están y que forman parte de los recuerdos de todos los bejaranos, y también reflejar aquellos que, a día de hoy, siguen con las puertas abiertas, puesto que son los que hacen que Béjar siga viva y latiendo con fuerza.
Ch.A.: Pasado y presente, y esperemos que mucho futuro. Paula, cuando regreses al sur, a tu casa, ¿qué te llevas de este Béjar que tan bien retratas, del que te estás convirtiendo en una cronista con pincel y acuarela?
P.A.: En cuanto termine la exposición este domingo vuelvo ya a casa, con pena pero con el corazón lleno. Hacer estas dos ediciones de “Casas de Tinta” me ha llevado a conocer mucho mejor la historia de los bejaranos y de mi propia familia, a conocer a gente maravillosa, como los miembros del CEB o los escritores que colaboran, que ya van a formar parte de mi vida siempre. Exponer en el Casino Obrero donde tan bien me tratan, es como estar en mi segunda casa; y ver cómo muchos de los que se acercan te cuentan los recuerdos que le traen los edificios reflejados en la exposición, es una experiencia totalmente enriquecedora.

Charo Alonso.