Llega a la ciudad la exposición 'Las motocicletas de la posguerra española' hasta el 15 de octubre. La muestra reúne piezas históricas de la colección de José Luis Rodríguez Argüeso.
El Centro Documental de la Memoria Histórica (CDMH) acoge desde hoy en su sede de Salamanca la exposición "Las motocicletas de la posguerra española". La muestra, que permanecerá abierta al público hasta el próximo 15 de octubre, ofrece un recorrido detallado por uno de los periodos más significativos de la automoción y la sociedad en España.
La inauguración, celebrada esta mañana en las instalaciones de la plaza de los Bandos, ha contado con la presencia de la subdirectora general de los Archivos Estatales, Ana María López Cuadrado. Este proyecto expositivo destaca el papel crucial que jugaron estos vehículos de dos ruedas en la vida cotidiana y la recuperación económica del país tras la Guerra Civil.
La mayor parte de las piezas que componen la exhibición pertenecen a la colección privada de José Luis Rodríguez Argüeso, un reconocido especialista comprometido con la conservación del patrimonio histórico del motor. Además, la muestra se enriquece con una motocicleta Soriano que ha sido cedida temporalmente por el Museo de Historia de la Automoción de Salamanca.
A través de estas joyas mecánicas, los visitantes pueden comprender cómo la motocicleta pasó de ser un artículo de lujo a convertirse en el principal motor de la movilidad familiar en una España marcada por las dificultades de la autarquía y el racionamiento.
La colección reúne una amplia y representativa selección de motocicletas y ciclomotores que circularon por las carreteras españolas durante las décadas de 1940 y 1950. Entre las piezas expuestas se encuentran modelos de firmas emblemáticas que definieron la industria nacional y europea:
Varios de estos vehículos se presentan equipados con sus correspondientes sidecares, mostrando las adaptaciones que realizaban las familias de la época para aumentar la capacidad de transporte.
Antes del conflicto bélico de 1936, el parque móvil de motocicletas en España era sumamente reducido y dependía casi en su totalidad de la importación. Sin embargo, la escasez de recursos de la posguerra propició el nacimiento de una potente industria nacional.
La evolución del sector industrial en este periodo fue vertiginosa:
Este crecimiento se tradujo en un cambio radical en las matriculaciones. Según datos de la Dirección General de Tráfico (DGT), las motocicletas pasaron de representar el 24 % de las matriculaciones en 1952 al 80 % en 1957. Aunque en 1959 se inició un paulatino descenso, todavía suponían el 65 % del total del parque matriculado ese año.
La exposición también profundiza en las normativas de tráfico y las soluciones creativas de la época. Inicialmente, la legislación española limitaba el uso de las motocicletas a un único ocupante. Aquellos usuarios que necesitaban transportar a una segunda persona debían instalar obligatoriamente un asiento homologado.
Con el tiempo, los fabricantes comenzaron a certificar en la documentación técnica que los vehículos podían soportar hasta 180 kilogramos de carga, el equivalente estimado para dos adultos.
Para las familias numerosas, la opción más económica y viable fue el uso de sidecares. Marcas como Faysan, García, Puma, Juncó, Secovega o Sol se convirtieron en habituales en las carreteras de las décadas de 1950 y 1960. En el ámbito local, la empresa salmantina Moneo destacó al dedicarse a la fabricación de estos carros auxiliares. De acuerdo con las estimaciones de la DGT, llegaron a circular unos 1.300 sidecares en todo el territorio nacional.
Aquellas personas interesadas en conocer esta muestra histórica pueden hacerlo de acuerdo con los siguientes detalles organizativos: