Huesca celebraba la primera corrida de toros de su Feria de La Albahaca 2026 este lunes con toros de El Torero para El Fandi, Tomás Rufo y el charro
Huesca abrió su Feria de La Albahaca con un lleno en los tendidos y una tarde de entrega, en la que El Fandi y Marco Pérez pasearon dos orejas cada uno frente a una corrida de El Torero que exigió a los toreros y que dejó opciones desiguales. El granadino volvió a conectar con la afición oscense desde el capote y las banderillas, mientras que el joven salmantino mostró oficio, inteligencia y capacidad para imponerse a dos toros con muchas teclas.
Tomás Rufo también dejó una de las faenas de mayor profundidad de la tarde frente al quinto, al que toreó con poder y temple, aunque el fallo con el descabello redujo el premio a una oreja con fuerte petición no atendida de la segunda. El Fandi y Marco Pérez terminaron de encender una plaza entregada, en una primera tarde de feria marcada por la buena entrada y la voluntad de una terna que tuvo que trabajar a fondo ante un encierro de comportamiento complejo.
Abrió la primera corrida de toros de la feria de La Albahaca un toro negro bragado, meano y corrido, de capa de nombre «Jefe», herrado con el número 17, y nacido en enero del 22, con 528 kilos, animal con cuajo, enmorrillado y de buena presencia, al que paró El Fandi con chicuelinas tras una larga cambiada en el tercio. Derribó el de El Torero en el primer encuentro con el jaco, donde apenas se le picó, y quitó Fandila por chicuelinas. Rematando con media de rodillas. Protagonizó el torero el tercio de banderillas, destacando «la moviola» del segundo par y el violín que cerró el tercio. Con las peñas entregadas al torero granadino, comenzó faena tras el brindis al público, en el centro del anillo, de hinojos, para hacer el toreo fundamental sobre la diestra. Obediente el toro de El Torero, que se rebrincó por el lado izquierdo, desarmando al torero. Lo sometió El Fandi en la siguiente serie y volvió a la diestra, por dónde el toro sacó más nobleza y humillación, ligando los derechazos con desparpajo. Tras una serie de molinetes de rodillas, llegaron los alardes de valor, desplantes y pases rodilla en tierra que gustaron más al sol que a la sombra. El estoconazo fue rotundo, cayendo el acero algo tendido y atravesado. Se tragó la muerte el toro, echándose finalmente. La petición fue mayoría y se concedió la oreja.
«Sorbito* se llamaba el segundo toro de la tarde, número 25 de 487 kilos y nacido en enero del 21, de pelo negro bragado, más fino, y que echó las manos por delante en las verónicas de Tomás Rufo. Metió los riñones en varas el toro, saliendo blandeando del caballo en una única vara. Le cortó a Sergio Blasco y a Fernando Sánchez en banderillas echando, además, la cara arriba. Brindó a la parroquia Tomás Rufo que comenzó faena en terrenos de tablas, por alto y de hinojos, todo con mucho temple y suavidad. Molestaba el aire y no repetía el de El Torero, y Rufo le buscó las distancias en la primera serie de derechazos. Los naturales tuvieron que ser de uno en uno por la falta de repetición del toro. Se paró el de Lola Domecq y el torero de Pepino se dió el arrimón, logrando derechazos de mucha profundidad. Siguió metido entre los pitones Rufo con el animal muy a menos. Luquesinas para cerrar la obra, muy por encima de las opciones del toro. Tras un pinchazo, dejó una estocada caída de rápido efecto.
El tercero, «Fogonero», número 38, negro de capa y con 516 kilos de peso, dejó estirarse a la verónica a Marco Pérez. El animal, nacido en febrero del 22, se empleó el puyazo que tomó. Galopó distraído en banderillas el toro pero lo centró el capote de Rafael González. Brindis de Marco Pérez al pueblo oscense y comenzó obra con ayudados por alto de rodillas, para seguidamente sacarse al toro a los medios con pases de pecho. Mostró blandura el de El Torero pero Marco lo sobó en la primera serie de derechazos. Le ligó una buena serie por el mismo pitón con el toro amagando con rajarse. Humilló por el pitón izquierdo también el cornúpeta donde también surgió una serie muy limpia. Con el toro mirando a tablas llegó otra más al natural y el toro se fue a tablas. Le apretó Pérez en una nueva serie de derechazos y se volvió a marchar el toro, aún embistiendo este con cierta clase. Molinetes de Marco antes de coger la espada de verdad. La estocada, algo tendida, hizo el efecto deseado.
El cuarto toro era de pelo colorado, número 24, «Historiador» de nombre y con 540 kilos de peso, nacido en enero del 22, , entipado y cornidelantero, que salió suelto del capote de David Fandila. Lo paró El Fandi sobre las rayas rematando con una torera larga. Peleó con fijeza el toro en el puyazo, recibido metiendo los riñones. Quitó el matador por navarras rematando con una revolera. Por supuesto que cogió los palitroques El Fandi, que interrumpió la merienda al los asistentes, mostrándose algo fríos con la facilidad del granadino. Hubo un cuarto par, al violín, bastante ajustado. Brindó David la alcaldesa de Huesca y se fue al sol a comenzar obra con pases por alto rematados con molinete y pase de pecho. Tras el primer muletazo, ya hizo el toro ademán de querer irse, pero lo sujetó El Fandi en los medios. Se la echó a la zurda el torero por donde el animal se mostró algo bronquito pero siempre humillador. Se fue desentendido el toro, distrayéndose y quedándose corto. Similar comportamiento del toro por el pitón derecho al que apretó Fandila. La estocada, entrando recto, quedó tendida, teniendo que descabellar, con acierto. La petición fue suficiente para la concesión del trofeo.
De buenas hechuras y presencia también el quinto, «Británico», de pelo castaño y con 546 kilos de peso, nacido en noviembre del 21, al que paró Tomás Rufo sin brillo. Se fue al caballo que hacía puerta y ahí recibió el puyazo. Volvió al mismo jaco y recibió otro más, que no le vino mal. Quite de Rufo a la verónica con el toro humillando. Dejaron los banderilleros los seis palos y comenzó faena Tomás Rufo con pases por alto, sin obligar al berreón animal, saliéndose a los medios con el toro. Le dió distancia y respondió el toro en una serie por derechazos a menos. De muchos kilates fue la siguiente, muy poderosa. Sobre un palmo de terreno fue la siguiente, también con mucho mando y sin enmendar la figura cuando el toro le probó. Por el lado izquierdo, hubo una serie de derechazos largos, pero el toro fue menos claro. Circulares de Rufo apretando al toro, que dió juego siempre a más. Llegó una serie de derechazos de rodillas con mucho temple y enjundia. Cerró la faena con manoletinas muy ajustadas. Dejó una buena estocada pero tuvo que descabellar. El público pidió el doble trofeo pero el usía se guardó el segundo pañuelo.
Cerraba la tarde «Palestino», número 7, de 524 kilos y nacido en noviembre del 21, de pelo castaño bociblanco, al que recibió Marco Pérez con verónicas rodilla en tierra, rematando con media de rodillas. Hizo cosas el toro de estar reparado de la vista, yéndose al cuerpo de los toreros varias veces. Se durmió en el peto y recibió un solo puyazo. Luego esperó mucho en banderillas y hubo de ponérselas como las hacen. Brindó Marco Pérez al público y comenzó faena por bajo con el toro muy protestón. Buena la primera serie de derechazos con el toro mostrando mejor viaje y humillación, le aguantó en el pase de pecho Marco el parón al toro. Le probó por el lado izquierdo, quedándose debajo de los muslos del torero el animal, pero se rehizo Pérez y le endosó dos naturales de largo trazo. Volvió a la diestra, por donde el toro mostró más virtudes, en la que el torero salmantino buscó el lucimiento, aunque el toro no acababa de entregarse. Se volvió a poner con la mano izquierda el torero pero el toro le buscó de nuevo. Cerró con un leve macheteo y el desplante antes de irse a por la espada de verdad, que enterró hasta los gavilanes. Quedó el estoque algo trasero pero fue suficiente. Hubo petición y cayó el trofeo para Marco Pérez.
Plaza de toros de Huesca. Corrida de toros. Primera de la Feria de La Albahaca 2026. Lleno.
Toros de Toros de El Torero.
El Fandi, de soraya y oro: oreja y oreja.
Tomás Rufo, de esmeralda y oro: silencio y oreja con petición de la segunda.
Marco Pérez, de vainilla y oro con remates en negro: oreja y oreja.
Texto y foto: Cultoro