Vecinos del barrio de Garrido proponen la instalación de una jardinera o una valla para evitar caídas y tropiezos.
La queja se localiza concretamente en la confluencia de la avenida de los Cipreses con el paseo de los Madroños, a la altura del número 85. En este punto, el diseño de la vía presenta un escalón imprevisto que coge por sorpresa a quienes caminan por ese tramo de acera.
"Supone un peligro para los viandantes, ya que puede provocar caídas", explicaba uno de los viandantes afectados por esta situación. Y es que, la falta de una transición suave entre los diferentes niveles del pavimento supone un "peligro", según apuntan. Por eso, algunos vecinos han planteado la colocación de una jardinera o una valla protectora que delimite el paso de forma segura.
En cualquier caso, la zona cuenta con una acera de dos metros, que es la que habitualmente usan los peatones, e incluso en el caso de los que usan la otra más estrecha, hay una rampa para bajar, como se aprecia en la foto adjunta.
