Viernes, 31 de julio de 2026
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Un mito literario y cinematográfico
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TANTOS LIBROS POR LEER

Un mito literario y cinematográfico

Publicado 31/07/2026 08:15

Para cerrar mis colaboraciones por esta temporada, les traigo un libro monumental, muy adecuado, por ello, para degustar en estas próximas semanas de descanso vacacional. Se trata de Lo que el viento se llevó, la excepcional obra de Margaret Mitchell que he elegido para cerrar el breve ciclo dedicado a títulos representativos de la sociedad, la cultura, la literatura y hasta el alma de los Estados Unidos que permitan celebrar con ellos la reciente conmemoración, el pasado 4 de julio, de los doscientos cincuenta años trascurridos desde su Independencia.

Mi elección de Lo que el viento se llevó se debe, no obstante, aparte de las razones de oportunidad, a un cúmulo de motivos de distinta entidad. En primer lugar, porque concentra en su trama al menos seis elementos nucleares en la conformación de la sociedad norteamericana en sus doscientos cincuenta años de existencia: la guerra, el capitalismo, la cuestión racial, la lucha por la supervivencia, el individualismo y la voluntad de permanente reinvención. En segundo lugar, porque se trata, es obvio, de una obra clásica indiscutible, que alcanzó su condición de leyenda tras su trasvase a la gran pantalla en una película inolvidable. Además, y estamos ya ante la tercera razón, porque representa, si bien de un modo polémico, una etapa decisiva del devenir histórico de la sociedad norteamericana, la Guerra de Secesión, que entre 1861 y 1865 dividió en dos al país.

En cuarto lugar, porque resulta controvertida y hoy hasta heterodoxa, partiendo de la adscripción ideológica de la autora, de lo sesgado de su planteamiento sobre el conflicto Norte/Sur y del benevolente reflejo que en ella se hace de la esclavitud y la discriminación racial; y ello, que podría parecer un inconveniente, al provocar rechazo, por su anacronismo, en un lector actual, resulta sin embargo interesante porque permite la reflexión sobre el necesario y sugestivo debate en torno a la revisión del pasado desde los postulados actuales y otros temas anexos: la cancelación de lo que hoy nos parece “heterodoxo”, la relectura crítica de las obras artísticas “inconvenientes”, los excesos de la corrección política, entre otros.

A todo ello se suma un argumento sustancial: Lo que el viento se llevó es, por encima de todo, una gran novela; y lo es porque conjuga la anécdota local con la epopeya nacional; porque describe como pocas el hundimiento de una sociedad, de una cultura, en cierto modo de una civilización; porque ilustra de manera magnífica la lucha por la supervivencia que caracteriza la trayectoria histórica de los Estados Unidos, desde la llegada de los peregrinos del Mayflower y la arriesgada aventura de los pioneros; porque creó un mito cultural -el Sur de leyenda, ejemplificado en Tara, las plantaciones, Atlanta en llamas, Mammy, Rhett Butler- que forma parte ya del imaginario colectivo de su país; porque construye un personaje, el de Scarlett O’Hara, memorable; por la intensa, compleja y poco convencional historia de amor entre Scarlett y Rhett; porque refleja de un modo muy sugerente, nada maniqueo y alejado de apriorismos las contradicciones de la sociedad norteamericana, mostrando desde una perspectiva moralmente cuestionable -al menos desde los parámetros de hoy día- los diversos ángulos de una realidad histórica hecha de tensiones y conflictos culturales e ideológicos; porque combina de modo magistral la ambición literaria y el “tirón” popular; por su brillante acomodo a la tradición realista decimonónica, con su inagotable potencia narrativa, su indesmayable ritmo, la presencia de un narrador omnisciente, las amplias descripciones, la construcción detallada de escenarios, el minucioso desarrollo psicológico de los personajes, el lenguaje fluido, la relevancia del diálogo y la caracterización indirecta, la formidable capacidad de su autora para encadenar de manera adictiva escenas íntimas, secuencias bélicas, tensiones económicas, humor, diálogos brillantes, grandes golpes melodramáticos, tragedias familiares, crisis personales, apasionados amores y odios furibundos, nacimientos y muertes, errores, malentendidos y conflictos emocionales, exaltación, dramatismo y detallado seguimiento de la evolución psicológica, personal y moral de su personaje principal, sin perder cohesión, manteniendo la intensidad y la energía del relato durante las más de mil páginas en las que se extiende en la mayor parte de las ediciones convencionales; y porque, en fin, trasciende su temática local y nacional para ofrecer un acercamiento muy atractivo a algunos grandes temas universales: el paso del tiempo, la pérdida, la desaparición de un mundo conocido y de los cimientos que lo sostienen, la estabilidad y el cambio, el papel social de la mujer, la identidad y el sentido de pertenencia, la lucha por la vida, el amor y la amistad, entre otros muchos.

Lo que el viento se llevó es, en una de las varias (im)posibles sinopsis argumentales, una vasta novela de formación, supervivencia y transformación histórica ambientada en el Sur de los Estados Unidos durante la Guerra de Secesión y los posteriores y difíciles años de la Reconstrucción (que, tras la derrota sureña en la guerra, puso fin al nacionalismo confederado y, al menos oficialmente, a la práctica de la esclavitud), en un arco temporal -algo más corto en la obra literaria que en el período histórico- que abarca desde 1861 a 1873 aproximadamente.

Dividida en cinco grandes partes, con un total de sesenta y tres capítulos desigualmente repartidos, la novela sigue los pasos de su protagonista absoluta, esta Scarlett O'Hara de cuyas intensas peripecias vitales, bien conocidas por la popularidad del personaje a partir de su presencia cinematográfica, no daré cuenta, por no revelar ni un solo aspecto de su trama y dadas, además, las limitaciones de espacio de esta reseña.

Cierro así mis propuestas literarias por esta temporada, con esta novela formidable con la que espero que disfruten de largas horas de descanso y, sobre todo, placer lector. Volveremos en septiembre con nuevas sugerencias de “tantos libros por leer”. ¡Felices vacaciones!

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Margaret Mitchell. Lo que el viento se llevó. Editorial Reino de Cordelia. Madrid, 2022. Traducción Susana Carral. 816 páginas. 70 euros

Alberto San Segundo - YouTube

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