Los salmantinos Alejandro Marcos y Manuel Diosleguarde, junto al mexicano Héctor Gutiérrez, lidiaron en Las Ventas astados de El Capea y Carmen Lorenzo en la gran final del certamen
La plaza de toros de Las Ventas acogió anoche la gran final de la Copa Chenel, en la que estaban acartelados los toreros salmantinos Alejandro Marcos y Manuel Diosleguarde. Completó la terna el mexicano Héctor Gutiérrez, que a la postre fue el triunfador del certamen tras dar la única vuelta al ruedo del festejo nocturno.
Los tres matadores se enfrentaron a un variado encierro de la Casa Capea con los hierros de El Capea y Carmen Lorenzo, que en la primera parte de la corrida ofreció más posibilidades de lucimiento que en los tres últimos astados. El azteca Héctor Gutiérrez se alzó con el prestigioso galardón tras ofrecer dos versiones diferentes: un toreo clásico y con poso frente al buen primero, en el que confirmó alternativa, y una imagen de torero valiente y dispuesto frente al descompuesto quinto. El público de Las Ventas se lo reconoció y cosechó una vuelta al ruedo que fue suficiente para resultar triunfador de la noche.
Por su parte, Alejandro Marcos y Manuel Diosleguarde aprovecharon, en la medida de lo posible, las opciones que les ofrecieron sus respectivos lotes. En su primero, el de La Fuente de San Esteban se mostró dispuesto y firme frente a un astado repetidor y con cierta emoción aunque le faltó clase. Por su parte, Diosleguarde se mostró entregado toda la tarde, llegando en el primero de su lote los mejores momentos antes de que el astado de Carmen Lorenzo echase la persiana.
No consiguió el lucimiento el mexicano Héctor Gutiérrez en el saludo de capote al primero de la tarde, que tampoco terminó de emplearse ni en las telas del azteca ni en el caballo de picar montado por Teo Caballero. Galopó con buen son el de El Capea en banderillas, afianzando su embestida poco a poco gracias a la buena lidia de Marcos Prieto.
Confirmó alternativa Héctor Gutiérrez de manos de Alejandro Marcos y con Manuel Diosleguarde como testigo. Dos salmantinos oficiando la ceremonia. Algo histórico. Brindó el mexicano a Curro Vázquez, presente en el callejón de Las Ventas, antes de comenzar por ajustados estatuarios. Le dio distancia el mexicano a 'Ladrillero', muy noble y pronto en sus acarameladas embestidas. Por el pitón izquierdo dibujó Gutiérrez muletazos de mucha clase. Acertó el mexicano en la distancia y la altura, ya que cuando apretaba en exceso el de Capea perdía las manos, desluciendo la labor. Toreó con ajuste y muy firme, dejando algún natural de bella factura en el tramo final de una faena medida que fue rematada de estocada de efecto rápido. Dio una vuelta al ruedo tras petición insuficiente.
Más ofensivo el segundo de la noche, que se frenó en seco cuando Alejandro Marcos le presentó el capote, un trance del que salió airoso el torero salmantino. Abanto y saliendo muy suelto el de El Capea, al que el torero salmantino trató de fijarlo doblándose con él. Tomó dos puyazos en el caballo de Currito Sánchez en medio de una lidia un tanto desordenada por la condición del astado, que no paró de trotar por el ruedo de Las Ventas sin prestar apenas atención a las telas. Más centrado en el capote de David Salvador en el desarrollo del tercio de banderillas, donde El Víctor clavó con eficacia y Fernando Sánchez con la brillantez que acostumbra.
Devolución de trastos por parte de Héctor Gutiérrez a Alejandro Marcos en presencia de Manuel Diosleguarde. Tras un comienzo doblándose en el tercio, se salió a los medios el salmantino para dar distancia al de El Capea, que tuvo en la repetición su mejor virtud dentro de un comportamiento exigente. Pidió firmeza y asiento de plantas 'Platillo', que respondió con entrega y emoción cuando el torero salmantino consiguió evitar los enganchones y logró ligar los muletazos en una tanda con la mano derecha que fue la de mayor poso de todo su trasteo. También al natural dejó algún destello Alejandro Marcos, que finalizó su actuación de estocada trasera tras dos pinchazos en lo alto.
'Betunero', con el hierro de Carmen Lorenzo, hizo tercero de la tarde, primero del lote de Manuel Diosleguarde, que tuvo que irse a los medios para estirarse a la verónica ante la embestida abanta del animal. Allí ejecutó varias verónicas y una larga el salmantino. Se arrancó con boyantía el de Carmen Lorenzo al caballo montado por Espartaco. Intervino Héctor Gutiérrez en su turno de quites por chicuelinas y una brionesa, a lo que replicó Diosleguarde también por chicuelinas, muy ajustadas, rematando con una revolera.
A los medios se fue el torero salmantino para brindar al público. Sin probaturas Diosleguarde en una primera tanda con la mano derecha en la que ya toreó encajado de riñones. Embestida humilladora de 'Betunero', que también tuvo mucha nobleza. Lo aprovechó el torero salmantino para torear muy templado y con ligazón por el pitón derecho. Exigente y mandón Diosleguarde, que apretó sin remilgos al de Carmen Lorenzo desde primera hora y eso provocó que el animal se apagase muy pronto. Le costó un mundo tomar los vuelos al animal a partir del tercer muletazo de cada tanda. Acortó distancias el torero salmantino en el epílogo de faena antes de recetar una estocada certera.
No pudo lucirse en el toreo de capa Alejandro Marcos frente al áspero y arisco cuarto, también con el hierro de Carmen Lorenzo. No se empleó el astado, que recibió hasta tres puyazos en el caballo montado por Ignacio Rodríguez. Intervino en quites Héctor Gutiérrez, aunque con menos lucimiento que en el anterior toro.
Lo intentó de todas formas un dispuesto Alejandro Marcos, pero el lucimiento fue imposible. De uno en uno pudo robar algún muletazo de buen corte el torero de La Fuente de San Esteban, que abrevió ante la imposibilidad de llegar a los tendidos.
El quinto de función saltó al ruedo con el hierro de El Capea. Mostró pocas virtudes 'Pies de plata' en los primeros compases de la lidia. La faena de muleta del mexicano Héctor Gutiérrez fue de un valor descomunal. Poco le importó al azteca la descompuesta embestida del animal para ponerse con una verdad absoluta y tratar de convencer al público de Las Ventas.
Buena imagen de Héctor Gutiérrez, que si en su primer toro mostró una imagen elegante y clásica, en este episodio de la noche se mostró tremendamente valiente y ambicioso. Dejó una estocada caída y fue ovacionado.
Cerró plaza 'Banderillo Pese', también con el hierro de El Capea, al que saludó Manuel Diosleguarde con una larga cambiada de rodillas y varias verónicas toreando a pies juntos, levantando una de las mayores ovaciones del festejo nocturno. Tomó dos varas en el tercio de varas el de El Capea, que se desplazó desentendido en el templado capote de brega de Iván García.
Por bajo comenzó Diosleguarde su faena de muleta, con el astado blandeando en exceso y con poca emoción en su incierta embestida. Una tanda al natural en la que el torero salmantino echó los vuelos a media altura y desde la media distancia hizo vislumbrar un rayo de esperanza. Cambio radical del astado de El Capea, que en esa serie se desplazó con más ritmo, aunque los brotes verdes duraron un suspiro. Firmeza y raza de Diosleguarde, que siempre trató de hacer el toreo clásico y reunido. Dos pinchazos precedieron a una buena estocada.
FICHA DEL FESTEJO
Plaza de toros de Las Ventas (Madrid). Gran final de la Copa Chenel. Toros de El Capea y Carmen Lorenzo (3º y 4º). El primero, muy noble y con clase. El segundo, exigente y repetidor. El tercero, con calidad, se acabó pronto. El cuarto, muy áspero. El quinto, desclasado y descompuesto. El sexto, incierto y sin transmisión.
Alejandro Marcos, de sangre de toro y azabache: silencio y silencio tras aviso
Héctor Gutiérrez, de azul rey y oro (confirma alternativa): vuelta al ruedo tras petición y ovación con saludos
Manuel Diosleguarde, de sangre de toro y oro: silencio en su lote