Esta ruta de turismo activo atraviesa diez municipios de las Arribes, uniendo la riqueza natural del parque con impresionantes obras de ingeniería hidroeléctrica
El Camino Natural de la Senda del Duero ofrece una atractiva propuesta de turismo activo para los meses estivales a su paso por la provincia. Este itinerario senderista discurre junto a impresionantes cañones fluviales, cascadas y un valioso patrimonio histórico en el límite occidental salmantino. La ruta conecta la riqueza natural de la zona con la ingeniería de sus grandes presas.
Este trazado, catalogado internacionalmente como el sendero de Gran Recorrido GR-14, surca la comunidad autónoma de Castilla y León. Aunque su nacimiento se localiza en la soriana sierra de Urbión, el recorrido finaliza su viaje en el muelle de Vega Terrón, en el extremo occidental de la provincia de Salamanca.
De las 42 etapas que integran la totalidad de la ruta, las diez etapas finales transcurren íntegramente por tierras salmantinas. Este tramo introduce al caminante en un rico patrimonio histórico y cultural, donde destaca la arquitectura tradicional y la etnografía de la comarca.
El recorrido permite descubrir de primera mano las costumbres, fiestas y tradiciones de los municipios ribereños. Además, el relieve marcado por el río Duero y sus afluentes, el Tormes y el Huebra, da forma a un paisaje único de profundos cañones.
El sendero entra en la provincia de Salamanca procedente de la localidad zamorana de Fermoselle. A partir de ese punto, los senderistas pueden recorrer de forma consecutiva los siguientes términos municipales y puntos de interés:
A lo largo de estas localidades, el viajero tiene la oportunidad de descubrir la arquitectura y etnografía más representativa de la zona, así como de participar en las costumbres y celebraciones locales que dinamizan estos municipios durante el verano.
El encajonamiento del río Duero y de sus afluentes, el Tormes y el Huebra, da origen a una red de formidables cañones que definen el paisaje de las Arribes salmantinas. Este entorno destaca por albergar una flora y fauna preservada que ha contribuido de manera decisiva a la declaración del territorio como parque natural.
Durante el trayecto, los caminantes pueden contemplar llamativos saltos de agua que salpican estos paisajes de carácter mediterráneo. Entre ellos destacan especialmente el conocido Pozo de los Humos y el Cachón de Camaces, dos de los recursos naturales más emblemáticos de la comarca.
La Senda del Duero constituye asimismo una magnífica oportunidad para asomarse a diversos miradores y picones. Desde estos puntos elevados se obtienen amplias panorámicas del cauce fluvial, rodeado de cultivos tradicionales como viñedos y olivares que se adaptan a las pendientes del terreno.
El agua es el hilo conductor de esta ruta, no solo en su estado natural, sino también a través de las grandes obras de ingeniería hidroeléctrica que contienen al Duero. El itinerario permite contemplar de cerca infraestructuras de dimensiones monumentales.
Entre estas construcciones destaca la presa de Almendra, que cuenta con más de 2.600 hm³ de capacidad. Esta infraestructura ostenta el récord de altura en España, con una marca de 200 metros medidos hasta la coronación de la presa.
Por su parte, la presa de Aldeadávila de la Ribera destaca también en el recorrido. Esta instalación hidroeléctrica cuenta con una notable proyección internacional al haber sido utilizada en diversas ocasiones como escenario cinematográfico.