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El riego intensivo estival amenaza la viabilidad de los cultivos hortícolas en la vega del Duero
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Estudio de la USAL

El riego intensivo estival amenaza la viabilidad de los cultivos hortícolas en la vega del Duero

Publicado 20/07/2026 13:28

Un estudio liderado por la Universidad de Salamanca demuestra que la extracción masiva de agua subterránea para el riego estival provoca el ascenso de flujos salinos profundos en la vega del Duero. La investigación propone instalar sistemas de alerta temprana para proteger las cosechas de patatas y zanahorias.

Una investigación científica multidisciplinar liderada por la Universidad de Salamanca (USAL) ha revelado que el bombeo intensivo de agua subterránea durante el verano altera el equilibrio hidrogeológico en la vega del río Duero. Este fenómeno provoca el ascenso forzado de aguas profundas con altas concentraciones de sal, afectando directamente a los cultivos de la zona.

El trabajo, desarrollado en las inmediaciones de Tordesillas (Valladolid), explica la pérdida de rendimiento y la muerte de cultivos hortícolas como la zanahoria y la patata. Los resultados han sido publicados en la prestigiosa revista científica internacional "Journal of Hydrology: Regional Studies".

En el estudio han colaborado investigadores del Departamento de Geología y del Departamento de Ingeniería Cartográfica y del Terreno de la USAL, junto a expertos de la Universidad Politécnica de Madrid y de la Confederación Hidrográfica del Duero.

La salinización en un acuífero de interior

Los investigadores determinaron que bajo la llanura de inundación coexisten dos masas de agua diferenciadas. En los niveles superficiales, hasta los 100 metros de profundidad, se localiza agua dulce de recarga reciente. Por el contrario, a partir de los 150 o 200 metros, discurren flujos subterráneos de carácter regional fuertemente salinos.

Estas aguas profundas adquieren su alta salinidad de forma de manera natural al disolver los yesos miocenos y triásicos del subsuelo a lo largo de miles de años. En condiciones normales, se descargan de forma lenta y segura al confluir con el agua dulce superficial y el cauce del río Duero.

Sin embargo, las captaciones para el riego agrícola, que suelen perforar entre los 100 y 150 metros de profundidad, ejercen una fuerte succión durante el verano. Este bombeo genera un efecto "embudo" que rompe la frontera entre ambas masas de agua y hace ascender la interfaz salina, dañando gravemente las cosechas.

Un riesgo real para el regadío de Castilla y León

"Las cuencas continentales también corren un grave riesgo debido a la sobreexplotación de sus recursos hídricos", explica Pedro Huerta Hurtado, profesor del Departamento de Geología de la USAL e investigador principal del proyecto. El experto aclara que, al bombear aguas muy profundas que han estado en contacto con las rocas, estas disuelven las sales y alcanzan niveles de salinidad muy elevados.

Los autores de la investigación insisten en que el objetivo del estudio no es criminalizar el regadío, un sector estratégico para la economía de Castilla y León, sino aportar herramientas que garanticen su sostenibilidad a largo plazo. Este problema ya provocó daños severos en las campañas hortícolas de 2020 y 2022.

Propuestas técnicas y sistemas de alerta temprana

Para mitigar este impacto, el equipo científico propone la implantación de sistemas de alerta temprana mediante sensores de conductividad eléctrica. Estos dispositivos se instalarían a diferentes profundidades en los piezómetros de control para detectar de forma anticipada el ascenso del agua salina.

Esta medida ofrecería un margen de maniobra crucial para reorganizar temporalmente los bombeos, reducir las extracciones o alternar los pozos en uso, protegiendo tanto la calidad del acuífero como el futuro de las cosechas de la región.

La investigación se ha desarrollado bajo el paraguas de los proyectos nacionales PID2022-140713NB-I00 y PGC2018-094566-B-C21, financiados por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades y cofinanciados por la Unión Europea a través de los Fondos Europeos de Desarrollo Regional (FEDER).