María Jesús, guía turística con 33 años de experiencia en Salamanca, analiza los retos de su profesión en la época estival. Reivindica el valor de la Universidad más allá de los tópicos y señala el ruido como uno de los principales obstáculos en su día a día
En 'Verano al día' continuamos con el recorrido por las profesiones que hacen de la época estival una experiencia única en la capital charra. En esta ocasión, el protagonismo recae en el sector turístico a través de la mirada de María Jesús, quien ejerce como guía de turismo desde hace 33 años.
Con más de tres décadas de trayectoria a sus espaldas, un periodo que ella misma define con humor como "la edad de Cristo", Chus conoce a la perfección el pulso de las calles salmantinas. Su labor diaria a pie de calle le permite analizar con perspectiva los cambios y desafíos a los que se enfrenta su profesión.
El trabajo diario a la intemperie implica adaptarse constantemente a las condiciones meteorológicas, un factor que la profesional asume con total naturalidad. "Al final, el trabajo nunca lo tenemos que hacer igual, caigan chuzos, rayos, truenos y relámpagos, nosotras trabajamos", asegura con firmeza sobre la exigencia de su rutina.
A pesar de las temperaturas extremas del verano o el invierno, la guía señala que existen obstáculos mayores en su día a día. Chus hace especial hincapié en las molestias que generan el ruido y la acumulación de eventos en la vía pública, elementos que dificultan la comunicación con los grupos.
Por este motivo, la profesional aprovecha para pedir a los salmantinos comprensión y respeto para poder desarrollar su labor con normalidad en las calles. Según explica, este factor de saturación acústica y espacial a menudo complica más su trabajo que las propias inclemencias del tiempo.
Vídeo de Vanesa Martins y Miguel González