La provincia cierra el periodo con un caso de riesgo extremo y 92 expedientes de especial relevancia policial
El Ministerio de Igualdad actualiza el balance de protección a las víctimas de maltrato en el territorio salmantino al término de la primera mitad del año. La estadística oficial confirma una estrecha vigilancia sobre los entornos familiares vulnerables, donde la seguridad de los descendientes directos concentra gran parte de los esfuerzos policiales.
El Sistema de Seguimiento Integral en los Casos de Violencia de Género (VioGén) concluye el primer semestre de 2026 con un total de 613 casos activos en la provincia de Salamanca. Esta cifra evidencia la persistencia de una lacra social que moviliza diariamente a los distintos cuerpos de seguridad del Estado.
Según el último balance oficial, cerrado a 30 de junio de 2026, la provincia acumula un histórico de 5.078 casos registrados desde la implantación de esta plataforma de protección. De ellos, un total de 4.464 expedientes permanecen inactivos, aunque son susceptibles de reactivación inmediata ante cualquier indicio de peligro.
La labor preventiva se focaliza actualmente en los entornos más vulnerables, especialmente en aquellos donde existen menores de edad expuestos a la violencia. Los agentes encargados del seguimiento aplican protocolos específicos para evitar que la agresión se extienda a los hijos de las víctimas.
El protocolo de valoración policial establece cuatro niveles de protección obligatoria para las víctimas en función de las circunstancias de cada caso. En Salamanca, la gran mayoría de los expedientes activos se sitúan en un riesgo bajo, aunque se mantienen activos controles rigurosos en todos los niveles.
La clasificación actual en la provincia distribuye los 613 casos activos en 499 de riesgo bajo, 108 de riesgo medio y de cinco de riesgo alto. Asimismo, la estadística oficial confirma que existe un caso en riesgo extremo, el nivel que requiere la máxima intensidad en las medidas de protección policial.
A estos datos se añade un caso supervisado, que corresponde a una fase de seguimiento especial y transitorio antes de proceder a la inactivación definitiva del expediente, garantizando que no existan riesgos latentes para la mujer.
El análisis de la estadística por franjas de edad demuestra que el maltrato golpea a mujeres de todas las generaciones en la provincia. El grupo que concentra un mayor volumen de casos activos es el de mujeres de entre 31 y 45 años, con un total de 277 expedientes en seguimiento.
En el extremo de mayor juventud, el sistema registra cuatro casos activos correspondientes a menores de 18 años, con un total de 10 expedientes registrados en esta franja de edad. Por su parte, la franja de 18 a 30 años cuenta con 153 casos activos, mientras que el grupo de 46 a 64 años registra 156 expedientes, incluyendo la única situación de riesgo extremo de la provincia.
Finalmente, entre las mujeres mayores de 65 años se contabilizan 23 casos activos. El acumulado histórico de víctimas en Salamanca, sumando expedientes activos e inactivos de todas las edades, alcanza las 4.549 mujeres protegidas desde la creación del sistema de seguimiento.
La protección de los hijos de las víctimas constituye uno de los pilares del vigente Protocolo 2025 de la Secretaría de Estado de Seguridad. En Salamanca, un total de 322 mujeres con casos activos tienen menores de edad a su cargo, lo que equivale a más de la mitad del total de expedientes.
La valoración policial del riesgo ha detectado 23 casos con menores en situación de riesgo en la provincia salmantina. De esta cifra, 20 expedientes corresponden a un nivel de riesgo medio y tres se asocian a un nivel de riesgo alto, activando de inmediato medidas de protección específicas para los menores.
En términos acumulados desde marzo de 2019 hasta junio de 2026, la provincia registra 52 casos con menores en riesgo (13 de riesgo medio, 31 de riesgo alto y de ocho de riesgo extremo) y un total de 323 casos de especial relevancia por la alta probabilidad de violencia grave o letal.
Un aspecto crucial del balance es la identificación de los denominados casos de especial relevancia. Se trata de situaciones en las que se detecta una combinación de indicadores que aumentan significativamente la probabilidad de que el agresor ejerza violencia muy grave o letal sobre la víctima.
Al cierre del primer semestre, Salamanca registra un total de 92 casos activos de especial relevancia bajo estrecha vigilancia policial. De ellos, 86 se encuentran en nivel de riesgo medio, cinco en riesgo alto y uno en riesgo extremo, requiriendo una atención preferente por parte de las fuerzas de seguridad.
Asimismo, el grado de implantación del nuevo marco de evaluación es casi absoluto en la provincia. Un total de 605 casos activos, lo que representa el 98,7 % del total, ya han sido completamente valorados conforme al vigente Protocolo 2025 de la Secretaría de Estado de Seguridad.
Para dimensionar la situación, es necesario analizar el contexto de la comunidad autónoma. Castilla y León registra un total de 5.534 casos activos en el sistema VioGén, situándose la provincia salmantina como la cuarta con mayor número de expedientes en seguimiento.
Por delante de Salamanca se encuentran las provincias de Burgos con 1.312 casos, León con 1.062 y Valladolid con 823 expedientes activos. Por el contrario, la provincia salmantina supera en cifras a Palencia (428), Segovia (391), Ávila (346), Zamora (323) y Soria (236).
En el ámbito autonómico, las Policías Locales de los 62 municipios integrados en la región asumen directamente la protección de 1.009 casos activos, consolidándose como un pilar fundamental de apoyo para la Policía Nacional y la Guardia Civil.
La implicación de las administraciones locales resulta clave para tejer una red de protección rápida y efectiva en todo el territorio. En la provincia de Salamanca, un total de 10 cuerpos de Policía Local se encuentran plenamente incorporados al sistema de seguimiento integral .
Los municipios salmantinos cuyos ayuntamientos colaboran activamente en la protección de las víctimas son Alba de Tormes, Béjar, Carbajosa de la Sagrada, Ciudad Rodrigo, Guijuelo, Peñaranda de Bracamonte, Salamanca capital, Santa Marta de Tormes, Terradillos y Villamayor.
Estos cuerpos locales trabajan en estrecha coordinación con la Policía Nacional y la Guardia Civil, asumiendo el seguimiento directo de los casos valorados con riesgo bajo o medio y facilitando la aplicación de los correspondientes planes de seguridad personalizados.
A nivel nacional, el balance del Ministerio de Igualdad muestra la magnitud global de este sistema de protección. España cierra el primer semestre del año con un total de 103.746 casos activos bajo seguimiento de las distintas fuerzas de seguridad del Estado.
Desde la puesta en marcha de la plataforma, el sistema acumula un histórico de 915.499 casos totales en todo el país. Esta base de datos estatal da cobertura y protección a un total de 798.237 víctimas de violencia de género registradas en el territorio nacional.