El central afronta el curso con la ilusión de recuperar su protagonismo en el terreno de juego tras un año con menos minutos
El capitán de Unionistas, Ramiro Mayor, ha iniciado los trabajos de la temporada 2026/2027 con la misma ilusión del primer día. Tras completar las pertinentes pruebas médicas que comenzaron el pasado lunes, la plantilla blanquinegra ha completado esta mañana su primer entrenamiento del curso bajo las órdenes del cuerpo técnico.
Antes de saltar al césped, el grupo mantuvo una charla técnica para sentar las bases de una campaña donde el central aragonés acumula ya ocho temporadas defendiendo la camiseta de la entidad. El veterano defensor ha aprovechado este arranque para echar la vista atrás y valorar el espectacular crecimiento que ha experimentado el club desde su llegada.
"Vine y no había gradas, el campo era artificial y éramos un equipo que estaba creciendo poquito a poco, la cenicienta de aquel año de la reestructuración de las divisiones", ha recordado el capitán. En la actualidad, el escenario es radicalmente opuesto, consolidando a Unionistas como un club profesionalizado en la categoría de bronce. "Ahora es un club que ha crecido en todo: infraestructura, una afición imparable y, a nivel deportivo, un equipo establecido en Primera RFEF", ha añadido.
A nivel personal, Ramiro Mayor no ha ocultado su felicidad por continuar vinculado a la que considera su casa, aunque reconoce que afronta este año con un fuerte deseo de reivindicarse. Durante el pasado ejercicio, el central vio reducido su protagonismo sobre el terreno de juego, una situación que espera revertir a base de trabajo diario.
"El año pasado es verdad que no tuve la importancia dentro del campo que había tenido durante toda mi carrera", ha confesado con sinceridad. "Todos queremos jugar y todos queremos ser importantes; voy a trabajar desde el primer día para serlo y para ayudar en todo, tanto dentro como fuera del campo", ha asegurado.
Como portador del brazalete, el papel de Ramiro en el vestuario resulta crucial durante estas primeras jornadas de convivencia. El capitán ha explicado que el proceso de adaptación de las nuevas incorporaciones marcha a buen ritmo gracias al apoyo de los jugadores con mayor trayectoria en el club.
"Estamos conociéndonos; los nuevos te preguntan de todo e intentamos ayudarles a ubicarse", ha detallado el futbolista. El mensaje que el cuerpo de capitanes transmite a los recién llegados sobre la identidad de Unionistas es muy claro, destacando la especial relación que existe con la masa social del Reina Sofía.
"Se suele hablar de la afición, de que es un equipo diferente. Aquí, si los jugadores lo dan todo y se entregan al 100 %, la afición va a devolver el 1000 %", ha subrayado con firmeza, recordando que el objetivo de los veteranos es facilitar unos primeros días que "siempre son complicados" para cualquiera.
Al ser cuestionado por las metas colectivas para este nuevo curso, el capitán ha preferido mantener la prudencia habitual de la casa, situando la salvación matemática como la prioridad absoluta antes de mirar hacia cotas mayores.
"Como siempre, conseguir el objetivo principal, que es la permanencia. Luego pues viene la Copa del Rey, luego viene pues estar más arriba", ha desgranado el central. A pesar de que la dirección deportiva todavía trabaja en la confección de la plantilla, Ramiro se muestra muy optimista respecto al potencial del grupo humano que se está formando.
"Es el primer día y la plantilla se está haciendo, pero estoy seguro de que vamos a tener un equipo muy competitivo y compensado con el que vamos a disfrutar mucho", ha concluido el capitán blanquinegro, marcando el camino a seguir para una ilusionante temporada.