La consejera de Educación, María Pardo, ha presentado en Villarino de los Aires las líneas estratégicas de su departamento, centradas en la convivencia escolar y el apoyo a las aulas rurales. Asimismo, ha felicitado a la comunidad educativa salmantina por el 92,12 % de aprobados en las pruebas de la PAU
La Consejería de Educación afronta el nuevo ciclo político con el foco puesto en el bienestar emocional de la comunidad escolar y el mantenimiento de los colegios rurales. La administración autonómica busca frenar el impacto de la despoblación en la provincia salmantina mientras refuerza las medidas de mediación en los centros de enseñanza.
Durante su visita a Villarino de los Aires, la consejera de Educación, María Pardo, ha desgranado las líneas maestras de su departamento para los próximos cuatro años. La titular de la cartera ha asumido el cargo con el compromiso de mantener la calidad del sistema educativo de Castilla y León.
La consejera ha explicado que la estrategia institucional se centrará en tres pilares fundamentales: el alumnado, el profesorado y las familias. No obstante, ha mostrado su preocupación por el incremento de los conflictos en el entorno escolar a nivel nacional.
Para dar respuesta a esta situación, la Junta de Castilla y León ha diseñado una estructura administrativa específica. El objetivo es abordar de manera transversal las demandas de los docentes y mejorar el clima de respeto en los centros públicos y concertados.
La Consejería de Educación ha impulsado la creación de una dirección general específica para coordinar estas políticas. El nuevo director general de bienestar educativo asumirá de forma única y unipersonal la gestión de los programas de mediación y prevención de conflictos.
"Mejorar el conocimiento y las competencias es imprescindible, pero si falla la convivencia al final no estamos logrando el objetivo fundamental", ha aseverado María Pardo. La consejera aboga por formar a "mejores personas humanas, con valores" en las aulas de la comunidad.
Esta nueva estructura busca ofrecer una respuesta horizontal a una reclamación histórica del profesorado de la región. Las actuaciones implicarán de forma directa a las familias y a los alumnos para asegurar una acción coordinada en todos los niveles educativos.
Respecto al cierre de tres unidades escolares en la provincia de Salamanca para el próximo curso, la consejera ha reconocido la complejidad de la planificación educativa. Pardo ha atribuido esta medida directamente a la pérdida progresiva de población en el medio rural.
La Junta mantiene su compromiso de conservar abiertos aquellos colegios que cuenten con un mínimo de tres alumnos. "Lo vamos a seguir haciendo porque ha sido un éxito y esos estudiantes en el futuro demuestran capacidades muy elevadas", ha dehendido la responsable regional.
La administración autonómica mantiene una comunicación directa con los alcaldes afectados para estudiar alternativas viables. En muchos casos, estos cierres se plantean de forma temporal, con la opción de reabrir las aulas si se registra un incremento de la matrícula en los años siguientes.
La consejera ha aprovechado su comparecencia para felicitar públicamente a la comunidad educativa salmantina. La provincia de Salamanca ha registrado una de las tasas de aprobado más altas de todo el país, con un 92,12 % de éxito en las pruebas de acceso a la universidad.
"Es un éxito para la política educativa porque pone de manifiesto que los alumnos están especialmente preparados", ha destacado María Pardo. La consejera ha hecho extensiva la enhorabuena a los docentes, a las familias y a los propios estudiantes por el esfuerzo realizado.