Corto dos orejas en la Feria de San Pedro y San Pablo de la ciudad castellana, por lo que salía a hombros junto a Borja Jiménez, que paseó tres apéndices.
El novillero salmantino Marco Pérez ha firmado una tarde de gran dimensión en el Coliseum Burgos tras cortar dos orejas al tercer toro de la tarde, un astado de la ganadería de Ave María que le permitió desplegar su toreo de cercanías y salir a hombros por la puerta grande. El festejo, celebrado este lunes 29 de junio, correspondía a la segunda corrida de la Feria de San Pedro y San Pablo de la capital burgalesa.
La cita taurina ha tenido un carácter muy emotivo al rendir homenaje a Joaquín Monje «Quino», un reconocido aficionado local que falleció el pasado invierno. En el plano artístico, la tarde ha resultado triunfal con la salida a hombros de Marco Pérez y del diestro sevillano Borja Jiménez, quien paseó un total de tres apéndices tras una rotunda actuación.
El joven espada charro, que vestía un terno azul pavo y oro, cuajó una faena de gran determinación frente al único oponente de su lote al que pudo instrumentar faena de muleta, mostrando una madurez y capacidad lidiadora que calaron con fuerza en los tendidos burgaleses.
El salmantino no se guardó nada desde la salida del tercer toro de Ave María. Tras pararlo con el capote y estirarse en lances de buen gusto, ejecutó un vistoso quite de oro con el capote a la espalda. Tras brindar al público desde el centro del anillo, comenzó su faena de muleta de rodillas en los medios, ligando los pases en largo sin probaturas previas y logrando encender los tendidos desde el primer instante.
Ya de pie, Marco Pérez basó su labor sobre la mano derecha, dejando la muleta siempre puesta en la cara del noble animal para tirar de su embestida. Al natural buscó la colocación y el trazo largo, aunque el astado comenzó a acortar su viaje. Con gran inteligencia, el salmantino se metió entre los pitones en el tramo final, recetando circulares invertidos de gran mérito. Tras una estocada entera y efectiva, el palco presidencial concedió las dos orejas de manera unánime.
El gran triunfador numérico del festejo fue Borja Jiménez, que paseó una oreja del segundo y las dos del quinto. El sevillano cuajó una importante actuación basada en el sometimiento y la mano baja. En el segundo de la tarde, tras una faena de mucha entrega, el subalterno Luis Blázquez resultó herido de consideración al intentar apuntillar al toro de Ave María, que se resistía a doblar tras la estocada.
En el quinto, Jiménez volvió a brillar con un inicio por cambiados por la espalda en los medios y una faena de trazo infinito que remató de un estoconazo inapelable para asegurar su salida a hombros junto al torero salmantino.
Por su parte, el francés Sebastián Castella se marchó de vacío debido a su fallo con los aceros. En el primero de la tarde firmó una labor de suma suavidad a media altura que emborronó al segundo intento con la espada. Idéntico guion siguió en el cuarto, un buen toro de Ave María al que toreó con cadencia y desmayo, pero con el que volvió a precisar de dos encuentros con el estoque, quedando todo en una ovación.
El balance completo de la segunda de abono de la Feria de San Pedro y San Pablo de Burgos es el siguiente:
Se lidiaron toros de la ganadería de Ave María, de juego desigual pero con opciones de triunfo, en una tarde en la que el Coliseum registró una gran entrada para homenajear la memoria de Joaquín Monje «Quino».