El sindicato STE Salamanca denuncia que la coincidencia de las oposiciones de Secundaria con el final del curso escolar provoca la desatención del alumnado. Reclaman a la Junta de Castilla y León un cambio de fechas y medidas organizativas para evitar la sobrecarga de docentes y tribunales.
El sindicato STE Salamanca ha trasladado el malestar y las quejas de opositores y miembros de los tribunales tras la primera semana de las oposiciones de enseñanza secundaria en Castilla y León. La organización lamenta que el proceso, convocado por la Junta de Castilla y León para este año 2026, obligue a desatender al alumnado en una fase crucial del calendario escolar.
Desde el sindicato señalan que el inicio de las pruebas coincide plenamente con el final de curso y las evaluaciones de la ESO. Este periodo representa la mayor carga laboral para los docentes y el momento más decisivo para los estudiantes, quienes afrontan recuperaciones, revisiones de exámenes y tutorías familiares.
Esta coincidencia de fechas, que según la organización se repite desde hace décadas, fragmenta la unidad de las juntas de evaluación al sacar a muchos profesores de sus centros. Además, los institutos que actúan como sede de examen deben realizar un esfuerzo extraordinario de organización y recursos.
Otro de los puntos críticos denunciados es la precipitación en la convocatoria de los miembros de los tribunales, citados con apenas unos días de antelación. Esta falta de margen provoca que acudan sin la preparación necesaria, lo que genera disparidad de criterios e informaciones contradictorias entre diferentes tribunales.
A esto se suma la ausencia de un protocolo de altas temperaturas por parte de la Consejería de Educación. En plena ola de calor, el sindicato critica que no se hayan tomado medidas coordinadas para garantizar unas condiciones ambientales mínimas que aseguren la salud y la igualdad de oportunidades de los aspirantes.
Asimismo, STE Salamanca censura que se obligue a los tribunales a reunirse los sábados para cumplir con los plazos de finalización del proceso. Esta medida, aseguran, vulnera el derecho a la conciliación familiar y laboral de los docentes implicados.
El sindicato pone el foco en un defecto estructural del sistema: la obligación de que los docentes interinos que ya están en las listas de baremación tengan que presentarse al llamamiento y realizar el examen para mantenerse en la bolsa de empleo. Este requisito alarga de forma artificial el proceso y encarece la convocatoria.
A pesar de reconocer que el sistema actual funciona mejor que en épocas pasadas y ofrece garantías de selección, STE Salamanca considera incomprensible que no se solucionen estas deficiencias recurrentes.
Para solucionar estas problemáticas, la organización sindical ha planteado una serie de propuestas concretas a la administración educativa: