Encuentro del Ayuntamiento de Salamanca junto a entidades del tercer sector, quienes han leído un manifiesto conjunto alertando del auge de las adicciones comportamentales, la patología dual y la necesidad de más recursos públicos
El Ayuntamiento de Salamanca ha estrechado lazos con las entidades del tercer sector para visibilizar el impacto de las drogodependencias. Con motivo del Día Internacional contra las Drogas, el Consistorio ha acogido un acto institucional centrado en los nuevos perfiles de consumo.
La concejala de Salud Pública, Vega Villar, ha recibido a los representantes de colectivos que trabajan en la prevención y el tratamiento de adicciones. Durante el encuentro, se ha puesto en valor la capacidad de superación de los afectados y el papel de los profesionales locales.
Villar ha subrayado la urgencia de atender a los colectivos más vulnerables, como las personas con patologías duales. Asimismo, ha hecho un llamamiento para proteger a las mujeres con adicciones que sufren violencia de género en la capital del Tormes.
El acto ha contado con la participación activa de las asociaciones Asdecoba y Apared, cuyos portavoces han leído un manifiesto conjunto. Ambas entidades han exigido políticas públicas valientes y una mayor dotación presupuestaria para afrontar los retos actuales.
La portavoz de Asdecoba ha advertido sobre la rápida evolución de las redes criminales en los entornos digitales. Según ha denunciado, el narcotráfico se aprovecha de la pobreza y la exclusión para expandir el mercado de las drogas sintéticas.
Por su parte, el representante de Apared ha reclamado recursos específicos para los jóvenes de entre 18 y 26 años. El portavoz ha insistido en la necesidad de adaptar los programas educativos y asistenciales a las realidades de este grupo de edad.
Asimismo, el manifiesto ha puesto el foco en las personas mayores de 65 años, un colectivo invisible para los recursos de atención actuales. Las entidades han concluido exigiendo una coordinación efectiva entre las administraciones públicas.
El presidente de Proyecto Hombre en Salamanca, Manuel Muiños, ha alertado sobre una realidad preocupante. La media de edad de los usuarios que solicitan tratamiento se sitúa ya en los 40 años.
Este retraso implica que las personas acumulan casi dos décadas de consumo antes de decidirse a pedir ayuda profesional. Muiños también ha constatado la irrupción de las adicciones comportamentales o sin sustancia en la provincia.
No obstante, el mayor reto actual es la salud mental, ya que el 50 % de los usuarios presenta patología dual. El presidente de la organización ha destacado el elevado nivel de ansiedad con el que llegan los pacientes a los centros de tratamiento.
El Consistorio enmarca estas acciones dentro del V Plan de Adicciones, una herramienta que aborda tanto las sustancias como los juegos de azar y redes sociales. El plan se gestiona mediante reuniones mensuales de coordinación con el tercer sector.
Entre los recursos municipales destaca el programa de ocio alternativo Salamanca a Tope, que el año pasado sumó 16.000 participantes. Esta iniciativa busca ofrecer espacios saludables y seguros para la juventud salmantina durante los fines de semana.
Finalmente, el programa de educación de calle, activo desde 1997, sigue interviniendo en los barrios con menores en riesgo de exclusión. El Ayuntamiento recuerda que los ciudadanos tienen a su disposición una guía de recursos con todos los servicios disponibles.