Cientos de vecinos disfrutaron de las actuaciones musicales de la orquesta Kronos y el folclorista El Mariquelo en una velada que transcurrió sin incidentes.
El barrio de El Zurguén recupera un año más su cita más emblemática con el fuego purificador de la medianoche. La celebración, que cuenta con un amplio despliegue de seguridad, reúne a numerosos salmantinos en torno a la música tradicional y las verbenas populares para dar la bienvenida al verano.
La noche más corta del año se ha vivido con especial intensidad en Salamanca. El solar ubicado entre la calle Bruselas, la avenida Virgen del Cueto y el paseo de la Convención de Schengen ha vuelto a ser el epicentro de la tradicional hoguera de San Juan, organizada por el Ayuntamiento de Salamanca en colaboración con colectivos vecinales.
La cita ha congregado a cientos de salmantinos en el barrio de El Zurguén, quienes han disfrutado de una velada festiva marcada por la música, la tradición y, sobre todo, por un estricto control de seguridad que ha garantizado el correcto desarrollo de la quema.
Los servicios municipales de Bomberos, Policía Local y Protección Civil han trabajado de manera coordinada con la Asociación Cultural Amigos de la Hoguera de San Juan y la Asociación de Vecinos Teso-Zurguén para asegurar que la pira ardiera de forma totalmente controlada.
La animación comenzó a las 23:00 h con los primeros acordes de la orquesta Kronos, encargada de caldear el ambiente en las horas previas al encendido. El patrocinio del Consistorio permitió ofrecer un espectáculo musical que atrajo a público de todas las edades.
Poco antes de la medianoche, llegó uno de los momentos más esperados con la actuación de El Mariquelo. El conocido folclorista salmantino ofreció su tradicional repertorio para dar la bienvenida oficial a la noche de San Juan, conectando una vez más con las raíces culturales de la provincia.
Tras el momento cumbre de la quema, la música no cesó en El Zurguén. La orquesta Kronos retomó su actuación para prolongar la verbena popular hasta las 2:00 h de la madrugada, cerrando una jornada de convivencia vecinal sin incidentes reseñables.
Para garantizar la integridad de los asistentes, el Ayuntamiento de Salamanca estableció un perímetro de seguridad acotado alrededor de la pira antes del inicio de la quema. Efectivos del Servicio de Prevención y Extinción de Incendios permanecieron en el lugar durante todo el evento.
Las normas de seguridad respecto a los materiales permitidos se aplicaron de forma rigurosa. Los vecinos colaboraron de manera activa depositando únicamente los siguientes elementos autorizados durante los días previos:
Por el contrario, las inspecciones periódicas de la Policía Local y los servicios de limpieza impidieron la quema de materiales prohibidos como plásticos, neumáticos o derivados del petróleo, cuyos gases resultan altamente tóxicos para la salud pública.
La estrecha colaboración entre la Agrupación de Voluntarios de Protección Civil y las fuerzas de seguridad permitió que la noche transcurriera en un ambiente exclusivamente festivo. Los asistentes respetaron en todo momento las indicaciones del personal desplegado en el barrio.
Una vez que las llamas se extinguieron y se garantizó la total seguridad de la zona, los operarios del servicio municipal de limpieza procedieron a la recogida de los restos y al acondicionamiento del solar para devolverlo a su estado habitual.