La familia Sánchez-Albornoz ha donado al Ayuntamiento de Béjar la histórica capa de paño bejarano que perteneció al célebre historiador y político Claudio Sánchez-Albornoz. La prenda, que vistieron tres generaciones de la saga familiar, será exhibida de forma permanente en el Museo Textil de la ciudad.
El Ayuntamiento de Béjar ha recibido una importante donación patrimonial para el Museo Textil de la localidad. Se trata de la histórica capa de paño bejarano que perteneció al célebre historiador y político Claudio Sánchez-Albornoz, una pieza de enorme valor simbólico que ha sido entregada por su hijo, el también prestigioso historiador Nicolás Sánchez-Albornoz Aboín.
La entrega oficial se fraguó el pasado 15 de junio de 2026 en Madrid, hasta donde se desplazó una delegación bejarana encabezada por el alcalde de la ciudad, Antonio Cámara. En el encuentro también participaron la cronista oficial de la villa, Carmen Cascón, la presidenta de la Asociación de Fabricantes de Béjar, Susana Morán, y el arqueólogo J. Francisco Fabián, quien ejerció como mediador clave en la donación gracias a su amistad personal con el donante.
La prenda se incorpora al catálogo municipal bajo la condición expresa de ser exhibida y custodiada en el Museo Textil de Béjar. El acuerdo ha quedado rubricado en un documento oficial firmado por ambas partes, que sitúa al Centro de Estudios Bejaranos y a J. Francisco Fabián como garantes de su preservación futura.
La trayectoria de esta prenda constituye un testimonio vivo de la historia contemporánea de España y del prestigio de la industria textil de Béjar. La capa ha sido vestida de forma sucesiva por tres generaciones de la familia Sánchez-Albornoz, quienes siempre hicieron gala de que estaba confeccionada con el célebre paño de la localidad salmantina.
El primer propietario de la prenda fue Nicolás Sánchez-Albornoz Hurtado (1862-1941), un destacado abogado y político de la Restauración que ejerció como diputado y senador. Se estima que la capa le fue regalada en Madrid por alguna persona con una estrecha vinculación con la ciudad de Béjar.
A la muerte del primer propietario, la capa fue heredada por su hijo, Claudio Sánchez-Albornoz y Menduiña (1893-1984). El insigne historiador, que llegó a ser ministro durante la Segunda República, embajador en Portugal y presidente del Gobierno republicano en el exilio entre 1962 y 1971, vistió la prenda durante su exilio en Argentina y en otros países, portándola siempre como un símbolo de la calidad artesanal española.
Posteriormente, la pieza pasó a manos de su hijo, Nicolás Sánchez-Albornoz Aboín, prestigioso historiador de la economía y primer director del Instituto Cervantes entre 1991 y 1996. El propio donante relata que llegó a pasear con ella por las calles de Nueva York durante su etapa como catedrático de universidad, despertando la curiosidad de los transeúntes por la singularidad y elegancia de la prenda.
Con esta donación, la capa regresa definitivamente a la localidad donde se tejió su paño. El Ayuntamiento de Béjar ha asumido el compromiso formal de velar por su correcta conservación y facilitar su divulgación pública, enriqueciendo la colección de un museo que rinde homenaje a la tradición manufacturera de la comarca.