El Gobierno regional ha impulsado un paquete de ayudas destinadas a cooperativas, sociedades laborales y centros especiales de empleo. El objetivo de estas subvenciones para 2026 es fomentar el emprendimiento colectivo y facilitar la inserción laboral de personas con discapacidad o en situación de vulnerabilidad.
La Consejería de Industria, Comercio y Empleo promueve un paquete de medidas de apoyo destinadas a cooperativas y sociedades laborales de la Comunidad. Estas subvenciones buscan dinamizar el mercado de trabajo mediante fórmulas de autoempleo y la contratación de personas con especiales dificultades de inserción laboral.
El Área de la Economía Social de la Junta de Castilla y León se consolida como un espacio de atención específica para estas fórmulas de generación de riqueza. El objetivo prioritario es aprovechar la capacidad de estas entidades para crear puestos de trabajo estables y de calidad en todo el territorio autonómico.
La iniciativa presta especial atención a aquellos colectivos de trabajadores que presentan mayores dificultades de inserción en el mercado laboral. Estas barreras pueden deberse tanto a sus características personales como a las condiciones de la zona geográfica en la que habitan, combatiendo así la despoblación rural.
Dentro de este marco de actuación, la administración autonómica ha estructurado sus apoyos en dos grandes ejes: el fomento del emprendimiento colectivo y la integración sociolaboral de personas con discapacidad a través de centros especiales de empleo.
Las sociedades cooperativas se constituyen por personas que se asocian, en régimen de libre adhesión y baja voluntaria, para realizar actividades empresariales democráticas. Estas entidades adquieren personalidad jurídica propia una vez formalizada su inscripción en el Registro de Sociedades Cooperativas de la Comunidad.
Para su constitución en Castilla y León, se exige un capital social mínimo de 3.000 euros, que debe estar totalmente desembolsado en el momento de su creación. En cuanto a su estructura, la normativa distingue entre dos modalidades principales:
Por su parte, las sociedades laborales pueden adoptar la forma de sociedad anónima o de responsabilidad limitada. Su característica principal es que la mayoría del capital social debe ser propiedad de los trabajadores con contrato indefinido que prestan servicios retribuidos de forma personal y directa.
La legislación establece que ninguno de los socios puede poseer acciones o participaciones que representen más de la tercera parte del capital social, salvo excepciones legales. Para obtener su personalidad jurídica, deben inscribirse en el Registro Mercantil aportando el certificado de calificación expedido por la Comunidad.
El presupuesto de la Junta de Castilla y León para el presente ejercicio contempla líneas de financiación específicas para el sector. Estas ayudas se dirigen de forma prioritaria a los centros especiales de empleo para garantizar la sostenibilidad de sus plantillas.
Las convocatorias activas para este año se estructuran en tres programas de subvenciones diferenciados:
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