En 1901 en La Zarza de Pumareda se ponía en marcha una novedosa escuela de adultos, cuyas clases se impartían de noche, ya acabadas las tareas del campo, y a la que se inscribieron numerosos vecinos sedientos de conocimiento.
Corría el 7 de enero de 1901 cuando en la localidad ramajera de La Zarza de Pumareda se ponía en funcionamiento una novedosa escuela de adultos, cuyas clases se impartían en horario nocturno, una vez que ya se daban por finalizadas las tareas diarias del campo. El objetivo de esta escuela zarceña era el de dar formación básica a aquellos vecinos que no pudieron asistir a las escuelas siendo niños por no existir estas durante su infancia.
Para entonces, en La Zarza de Pumareda ya funcionaban escuelas públicas para niños y niñas, por lo que las nuevas generaciones ya podían recibir formación y adquirir conocimientos en ellas, empezando por lo más básico: leer y escribir, algo que en la España de la época no estaba tan generalizando, contando entonces el país con una tasa de analfabetismo muy importante.
Para abordar esta problemática, en parte heredada de no haber contado en generaciones precedentes con escuelas públicas para adquirir diversos conocimientos básicos, en aquel enero de 1901 se puso en marcha una escuela de adultos en La Zarza, gracias al empeño de las autoridades y el profesor Manuel González Sagrado, que tomó la responsabilidad de dirigirla e impartir las clases en ella.
Sin embargo, llamó la atención de propios y extraños el rotundo éxito que tuvo esta escuela zarceña de adultos, en la que se matricularon 66 vecinos al ponerse en marcha, los cuales prácticamente no entraban en el local habilitado para impartir las clases, que a juicio del Boletín de Primera Enseñanza de la provincia de Salamanca era “reducidísimo para dar con fruto la enseñanza a tan crecido número”.
No obstante, ante esta numerosa respuesta por parte de los vecinos (que mostraban un afán por el conocimiento digno de ser valorado y aplaudido), y para no perder calidad en la enseñanza, el profesor de la escuela, Manuel González, decidió contratar por su propia cuenta a un auxiliar para dar una mejor atención a los alumnos, siendo este auxiliar el entonces Secretario del Ayuntamiento de La Zarza de Pumareda, Francisco Martín Martín.
Sin embargo, no parece que algunos sectores en la ciudad de Salamanca tomasen muy a bien la entusiasmada respuesta de los zarceños ante la escuela de adultos puesta en marcha en la localidad, llegando a reclamar “que la Junta provincial [de Educación] tomara algún acuerdo acerca de la edad y demás condiciones que debieran reunir los alumnos para su admisión y tiempo que deben durar estas clases nocturnas, para evitar abusos en los pueblos, pues todos se creen con derecho a ser admitidos”.
Pero la escuela de adultos de La Zarza de Pumareda siguió adelante en su objetivo de dar respuesta al afán de conocimientos y formación de los vecinos, sin cuya entusiasta respuesta la escuela no hubiese tenido futuro, y gracias al encomiable esfuerzo del maestro Manuel y su ayudante Francisco, cuyas enseñanzas ayudaron a convertir a La Zarza en un pueblo más formado y culto, en una época en la cual el analfabetismo campaba a sus anchas por una España empobrecida en la que se empezaban a poner en marcha escuelas en el medio rural, pero donde a las generaciones precedentes se les había dejado atrás en sus posibilidades de formación, algo que La Zarza supo remediar.
La empresa Diario de Salamanca S.L, No nos hacemos responsables de ninguna de las informaciones, opiniones y conceptos que se emitan o publiquen, por los columnistas que en su sección de opinión realizan su intervención, así como de la imagen que los mismos envían.
Serán única y exclusivamente responsable el columnista que haga uso de nuestros servicios y enlaces.
La publicación por SALAMANCARTVALDIA de los artículos de opinión no implica la existencia de relación alguna entre nuestra empresa y columnista, como tampoco la aceptación y aprobación por nuestra parte de los contenidos, siendo su el interviniente el único responsable de los mismos.
En este sentido, si tiene conocimiento efectivo de la ilicitud de las opiniones o imágenes utilizadas por alguno de ellos, agradeceremos que nos lo comunique inmediatamente para que procedamos a deshabilitar el enlace de acceso a la misma.