La expedición, de carácter intergeneracional con fieles de entre 10 y 88 años, asistió a la vigilia en la plaza de Lima y a la misa del Corpus Christi en Cibeles.
El viaje apostólico del papa León XIV a España ha dejado una profunda huella en los 318 peregrinos de la Diócesis de Salamanca que se desplazaron este fin de semana a Madrid. Los fieles salmantinos han vivido dos jornadas de intensa emoción, marcadas por el encuentro con el pontífice y la comunión con miles de católicos de todo el país.
La expedición salmantina comenzó su andadura en la mañana del pasado sábado, 6 de junio, con la salida de los autocares desde Salamanca. El grupo, coordinado por el Servicio Diocesano de Comunicación, se dividió en dos secciones para participar en los diferentes actos litúrgicos programados en la capital de España.
Durante el fin de semana, los participantes han compartido momentos de oración, celebración y convivencia. Esta experiencia ha servido para fortalecer la fe de los asistentes y estrechar los vínculos de la comunidad local con la Iglesia universal en torno a la figura del Santo Padre.
La representación de la diócesis estuvo compuesta por dos grupos diferenciados que sumaron un total de 318 personas. Por un lado, un grupo de 156 jóvenes participó activamente tanto en la vigilia de oración del sábado como en la eucaristía del domingo. Por otro lado, 162 peregrinos de todas las edades se unieron directamente a la gran celebración dominical.
La expedición juvenil, con una edad media de 25,7 años, estuvo integrada por 82 mujeres y 74 hombres. Este grupo representó a una amplia variedad de realidades eclesiales de las diócesis de Salamanca y Ciudad Rodrigo, entre las que destacan:
Los actos principales se desarrollaron en dos escenarios emblemáticos de la capital de España. El sábado, 6 de junio, a las 20:30 horas, la plaza de Lima acogió una multitudinaria vigilia de oración en la que los jóvenes salmantinos pudieron compartir su fe en un ambiente de recogimiento y fraternidad.
El domingo, 7 de junio, a las 10:00 horas, la actividad se trasladó a la plaza de Cibeles. Allí se celebró la solemne misa del Corpus Christi, presidida por el papa León XIV, a la que se incorporó el resto de la delegación salmantina, mostrando la diversidad intergeneracional de la Iglesia de Salamanca.
La delegación salmantina destacó por su gran diversidad, con participantes cuyas edades oscilaban entre los 10 y los 88 años. Esta mezcla intergeneracional enriqueció la convivencia durante el viaje, permitiendo compartir testimonios de fe muy diversos entre los peregrinos más jóvenes y los más veteranos.
Para la ocasión, los jóvenes lucieron una camiseta identificativa diseñada especialmente para este encuentro eclesial. Asimismo, todos los integrantes de la expedición portaron el gorro oficial con el lema "Alzad la mirada", que se convirtió en el símbolo de su presencia en Madrid.
El obispo de Salamanca y Ciudad Rodrigo, Mons. José Luis Retana, acompañó personalmente a los peregrinos durante toda la estancia en la capital. El prelado salmantino participó junto al resto de obispos españoles en las celebraciones presididas por el pontífice, que también incluye actos en Barcelona.