A pesar de registrar una de las tasas más bajas del país con 12 casos, las autoridades y colectivos alertan de una elevada tasa de infradenuncia que oculta la realidad de estas agresiones
La provincia salmantina registra una de las tasas de criminalidad discriminatoria más bajas del país, con un total de 12 incidentes contabilizados en el último balance oficial. Sin embargo, las autoridades advierten de que estas cifras representan solo una fracción de la realidad debido a que la inmensa mayoría de las agresiones físicas o verbales no se notifican formalmente.
El último Informe sobre la evolución de los delitos e incidentes de odio en España, publicado por el Ministerio del Interior, sitúa la tasa de la provincia de Salamanca en 3,65 casos por cada 100.000 habitantes. Este indicador posiciona al territorio salmantino por debajo de la media nacional, establecida en 4,92 hechos por cada 100.000 ciudadanos.
A pesar de este escenario de moderación estadística, los colectivos sociales y las fuerzas de seguridad muestran su preocupación por la elevada tasa de infradenuncia. Según los datos de la Oficina Nacional de Lucha contra los Delitos de Odio (ONDOD), se estima que casi el 90 % de los delitos de odio en España no llegan a denunciarse.
Esta "cifra negra" responde a múltiples factores que retraen a los afectados a la hora de acudir a comisaría. Entre los motivos principales destacan la desconfianza en las instituciones, el temor a sufrir represalias, la normalización de las conductas discriminatorias en la vida cotidiana y las complejas barreras administrativas del proceso.
Para combatir esta situación, el Gobierno mantiene activo el III Plan de Acción de Lucha contra los Delitos de Odio (2025-2028). Este programa estratégico destina recursos para mejorar la formación de los agentes policiales y optimizar las herramientas tecnológicas de detección, especialmente en el entorno digital.
De los 12 hechos conocidos por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad en la provincia de Salamanca durante el año 2025, el 83,3 % se concentró en dos ámbitos específicos. El racismo y la xenofobia motivaron seis de los casos registrados, mientras que la orientación sexual e identidad de género estuvo detrás de otros cuatro incidentes.
La estadística oficial de la provincia se completa con un caso de antisemitismo y una infracción administrativa o incidente de otra tipología. El resto de los ámbitos analizados por el Ministerio del Interior, como la aporofobia, la ideología o la disfobia, no registraron ningún caso en el territorio salmantino durante el periodo analizado.
El nivel de resolución de estos incidentes en Salamanca muestra una tendencia positiva. Las fuerzas policiales lograron el esclarecimiento de nueve hechos de los 12 registrados en la provincia, lo que representa una tasa de resolución del 75 %, una cifra superior a la media nacional, que se sitúa en el 65,66 %.
Los casos resueltos en el territorio salmantino se distribuyen de la siguiente manera:
El informe detalla que en Salamanca se registraron un total de 10 victimizaciones por delitos de odio. De estas, seis correspondieron a incidentes de racismo y xenofobia, mientras que las cuatro restantes estuvieron vinculadas a la orientación sexual e identidad de género de los afectados.
En lo que respecta a los presuntos autores de estos hechos, la actividad policial en la provincia se saldó con un único detenido o investigado. Este arresto estuvo motivado por un presunto delito relacionado con el racismo y la xenofobia, según los datos del Sistema Estadístico de Criminalidad (SEC).
A nivel estatal, la cifra total de delitos e incidentes de odio ascendió a 2.417 hechos en 2025, lo que supone un aumento del 23,63 % respecto al año anterior. El racismo y la xenofobia se mantienen como la causa principal de discriminación en España con 934 casos conocidos, seguidos de la orientación sexual (571) y la ideología (241).
El balance nacional muestra incrementos muy significativos en tipologías que hasta ahora tenían menor reflejo estadístico. Los mayores ascensos interanuales se registraron en la islamofobia (133,33 %), la disfobia o discriminación hacia personas con discapacidad (90,32 %) y el antisemitismo (86,49 %).
Los delitos cometidos a través de entornos virtuales experimentaron un notable crecimiento en todo el país, alcanzando los 283 hechos conocidos, un 31,63 % más que el año anterior. Los ámbitos con mayor incidencia en la red fueron el racismo (74 casos) y la ideología (50 casos).
Las tipologías delictivas más frecuentes en el entorno digital fueron la promoción o incitación pública al odio (73 casos) y las amenazas (71 casos). Los medios más utilizados por los autores para difundir estos mensajes fueron Internet (36 %), las redes sociales (32 %) y los servicios de telefonía y telecomunicaciones (20 %).