El Instituto de Investigación Biomédica de Salamanca (IBSAL) conmemora su decimoquinto aniversario en la V Jornada Científica, consolidado como un referente nacional que cuenta con 86 grupos de trabajo y más de 1.500 investigadores
El Instituto de Investigación Biomédica de Salamanca, más conocido como IBSAL, conmemora su decimoquinto aniversario con un encuentro que reúne a la comunidad científica y a la ciudadanía. La cita sirve para repasar la evolución de la entidad y debatir sobre los desafíos de la denominada salud de vanguardia.
La institución, fundada en el año 2011 por el Servicio de Salud de Castilla y León (SACYL) y la Universidad de Salamanca (USAL), ha experimentado un crecimiento exponencial. Posteriormente se incorporó el CECYT, consolidando una estructura que hoy es referente nacional.
Durante la inauguración de la V Jornada Científica, el director científico del IBSAL, Luis García Ortiz, ha destacado la evolución constante del centro. En la actualidad, la entidad cuenta con la acreditación del Instituto de Salud Carlos III desde 2014.
El centro ha sumado otras dos acreditaciones posteriores tras ir resolviendo problemas científicos y de gestión. "Los 15 años han ido creciendo de una forma constante", ha señalado el director, destacando que hoy cuentan con 86 grupos de investigación y más de 1.500 investigadores.
El programa de este decimoquinto aniversario se divide en tres sesiones principales diseñadas para abarcar todos los estamentos de la investigación:
Esta sesión inicial ha buscado ofrecer formación especializada y orientar a los jóvenes científicos en el inicio de su carrera investigadora. La sesión general, por su parte, ha abordado la revisión histórica del instituto de la mano de sus tres directores científicos.
La financiación ha centrado buena parte del debate institucional, con especial atención a los fondos PERTE. Según los responsables del centro, estas partidas han resultado clave para el impulso de la investigación biomédica.
El bloque institucional ha contado con la presencia de Raquel Yotti, comisionada de los fondos PERTE del Ministerio de Ciencia y Universidades; Marina Pollán, directora del Instituto de Salud Carlos III; y Álvaro, director general de infraestructuras.
Durante este encuentro se han expuesto varios proyectos clave financiados con estos fondos públicos, desarrollados tanto por el propio instituto como por una empresa salmantina del sector sanitario.
La participación social constituye uno de los pilares estratégicos del IBSAL. Por ello, la sesión vespertina de la jornada se ha dedicado por completo a dar voz a las asociaciones ciudadanas para lograr una mayor integración.
El instituto cuenta con una comisión ciudadana permanente para canalizar esta colaboración. El objetivo es que los ciudadanos participen activamente en todas las fases de los proyectos, desde la idea inicial y el diseño hasta la divulgación.
De cara a los próximos años, la dirección del centro se marca como prioridad internacionalizar más el instituto. Aunque ya existen proyectos europeos en marcha, el objetivo es dar un impulso definitivo a esta línea de trabajo.
Otro de los asuntos centrales es la obtención de un nuevo espacio físico. El director científico ha reivindicado la necesidad de un edificio propio para el desarrollo de la actividad, valorando positivamente opciones como el nuevo bloque de consultas o el hospital Virgen de la Vega.
"No tenemos confirmado todavía, pero nos viene muy bien", ha apuntado García Ortiz sobre estas posibles ubicaciones. El centro busca también adaptarse a las nuevas tendencias de ciencia abierta e investigación responsable para mantener su crecimiento exponencial.